
La discusión en torno a la propiedad intelectual explicada desde el principal semillero argentino: “Hay que encontrar un equilibrio”, pide Patricio Munilla, gerente de DonMario
En una entrevista para Bichos de Campo, luego de presentar las nuevas variedades que lanzaron este año en la Exopagro 2026, el gerente de marca de DonMario, Patricio Munilla, no e...
En una entrevista para Bichos de Campo, luego de presentar las nuevas variedades que lanzaron este año en la Exopagro 2026, el gerente de marca de DonMario, Patricio Munilla, no esquivó la pregunta del momento.
Pocos días antes, el presidente Javier Milei había aludido indirectamente a esa semillera en un discurso, nada menos, que ante la Asamblea Legislativa. El mandatario se lamentó allí de la genética argentina que se siembra en Brasil y acá no se puede sembrar, en una clara referencia a la empresa nacida en los ’80 en Chacabuco, que expandió su presencia en todos los países sojeros del mundo pero aquí padece la falta de reglas para poder cobrar una retribución justa por sus semillas.
-¿Qué se siente que un Presidente te nombre nada menos que ante todo el Congreso?- le preguntamos a Munilla.
-A mí personalmente me parece que era necesario poner en agenda la importancia del reconocimiento de la propiedad intelectual en Argentina. Además de poner en la agenda hizo que para varios se mueva el avispero y sientan la necesidad de reflotar este tema, que se viene discutiendo hace 40 años, pero lamentablemente no era un tema en la agenda ni pública ni privada. Entonces, de alguna manera, es importante que se vuelva a poner en la mesa, entendiendo la potencialidad que podemos brindar desde un banco de germoplasma con nuevas soluciones para los productores.
-Doña Rosa pregunta: ¿Cuál es el tema? ¿Qué se está discutiendo?
-Entendamos cómo funciona el mercado de las semillas autógamas, que son aquellas plantas que se reproducen y pueden mantener su calidad genética en sus respectivas variedades que las continúen, en su respectiva reproducción.
-¿Mucha de esa semilla que se multiplica no reditúa a los que investigan en semilla?
-En realidad, tenemos que diferenciar lo que es la bolsa blanca, que es el mercado ilegal de venta de semillas, de lo que es el uso propio del productor. De alguna manera, lo que se discute es si la ley garantiza el derecho del uso propio del productor, siempre que sea para para sostener la compra inicial de semillas y no para hacer un uso infinito de esa variedad. Lo que sí está prohibido por la ley es la la comercialización de bolsa blanca. ¿Qué pasa con todo esto? En Argentina, las empresas que se dedican al mejoramiento genético de este tipo de especies están en los últimos años desinvirtiendo en sus programas de mejoramiento genético.
-¿Por qué desinvierten?
-Porque en Argentina no se respeta el reconocimiento de la propiedad intelectual, que es fundamental para que estas empresas puedan reinvertir en sus programas de mejoramiento para lograr cada vez mejores variedades. Lleva mucho tiempo y muchos millones de pesos desarrollar estas variedades.
Mirá la entrevista completa:
Munilla explicó que en otros países agrícolas “el reconocimiento de la propiedad intelectual está en torno del 85%, y llega incluso el 100%. En Argentina, hoy apenas supera el 45%. Y si nos remontamos a antes que exista Sembrá Evolución era de abajo del 35%”.
Para el especialista en semillas, queda muy claro que esto deriva en que en Argentina “tengamos menos competitividad, tanto en mejoramiento genético como en biotecnologías” incorporadas a las semillas.
“Quizás en el mejoramiento genético sea muy difícil de ver, porque el mejoramiento genético logra un 1 o 2% de mejores rindes campaña tras campaña. Entonces, necesitás diez años para entender la productividad que perdiste por no invertir en mejoramiento genético”, evaluó.
En el caso de las biotecnologías o eventos OGM que se incorporan a las semillas, el daño es mucho más visible para el productor. “Hoy en Argentina hay tres biotecnologías disponibles, y nuestros países competidores tienen de cinco a siete biotecnologías disponibles, ya sea Brasil o Estados Unidos respectivamente”, añadió Patricio.
Que resaltó: “Lo más interesante de este dato es que Brasil tiene biotecnologías diferentes a Estados Unidos, porque Brasil tiene una problemática mayor en insectos y Estados Unidos tiene una mayor problemática de malezas. Por eso la investigación está enfocada a los problemas locales de la agricultura”.
-¿Y qué pasa en Argentina?
-Nosotros tenemos en el norte problema de insectos, en el sur problema de malezas. Entonces, de alguna manera, la complementariedad de las biotecnologías que hoy tienen Brasil y Estados Unidos le vendría muy bien a los productores argentinos para tratar de hacer una agricultura cada vez más eficiente. Con el correr de los años -es dato- hoy Argentina tiene solo tres biotecnologías, no están previsto nuevos lanzamientos de biotecnologías, y las empresas que hacen esas biotecnologías no tienen en su pipeline de futuros lanzamientos previstos en Argentina”.
“Entonces esta discusión para que haya cada vez más reconocimiento de la propiedad intelectual es fundamental si queremos pensar una Argentina cada vez más competitiva, para que los productores argentinos tengan cada vez más genética y lleguen las últimas biotecnologías que se comercializan en el mundo”, cerró la explicación el gerente de DonMario.
Esto explicación de Munilla hace justicia con la frase lanzada por Milei en el Congreso, que hace referencia a empresas argentinas como DonMario, que han crecido más en Estados Unidos y en Brasil que en Argentina, donde el marco no es el más adecuado. Incluso las empresas semilleras, ante la falta de discusión política sobre el tema, lanzaron un programa propio llamado Sembrá Evolución, tratando de preservar el valor de sus variedades.
-Milei quiere que Argentina adhiera a UPOV 91, pero ustedes hace cuatro años vienen batallando con Sembrá Evolución… ¿Es una u otra? ¿Son las dos?
-Lo dije al principio, creo que ya que el tema esté en la agenda es algo muy importante para nosotros, que venimos invirtiendo hace más de cuarenta años para que los productores tengan cada vez más productividad. Tenemos que empezar a transformar nuestro negocio para ser cada vez más competitivos, porque si esto sale bien vienen empresas de afuera, y vienen a invertir en un marco de negocio cada vez más atractivo, lo que genera más competitividad. UPOV 91 sería solo el punto de partida. Pone el nuevo marco de negocio para los productores y los obtentores. Hay que buscar ese equilibrio para que los obtentores sigan invirtiendo, pero al mismo tiempo los productores puedan acceder a esas tecnologías. Lograr ese equilibrio es lo que hoy está necesitando Argentina.