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Entre las muchas formas que existen de honrar la tradición, Mariana Dasso y Babi Ramos Mejía eligen hacerlo desde históricos carruajes: “No queremos que se pierda el arte de atar”, confiesan

Arriba de su coche y vestidas con sus trajes de época, Mariana Dasso y Babi Ramos Mejía se presentan como inmigrantes recién llegadas a la Argentina. Es solo una vez que se estacionan, y que pon...

Entre las muchas formas que existen de honrar la tradición, Mariana Dasso y Babi Ramos Mejía eligen hacerlo desde históricos carruajes: “No queremos que se pierda el arte de atar”, confiesan

Arriba de su coche y vestidas con sus trajes de época, Mariana Dasso y Babi Ramos Mejía se presentan como inmigrantes recién llegadas a la Argentina. Es solo una vez que se estacionan, y que pon...

Arriba de su coche y vestidas con sus trajes de época, Mariana Dasso y Babi Ramos Mejía se presentan como inmigrantes recién llegadas a la Argentina. Es solo una vez que se estacionan, y que ponen sus pies sobre el suelo, que salen del personaje y se dejan ver como quienes realmente son: dos aficionadas por los carros antiguos y la historia.

Dentro de Club Argentino de Carruajes, esta dupla acumula años de amistad y pasión compartida. “Es una forma de vernos que no sea tomando un café”, dice entre risas Babi, mientras se acomoda su larga pollera y el pañuelo que lleva en la cabeza. Y es que Bichos de Campo se topó con ellas a poco de terminar una particular muestra que tuvo lugar en la arena de Palermo, durante la última edición de la exposición Nuestros Caballos.

“Lo que vinimos a mostrar es un cuadro que tenía que ver con la fundación de la Sociedad Rural Argentina, que este año cumple 160 años. Era algo que sucedía en esa época: la gente llegaba al puerto con todos sus bártulos, desde la jaula con el loro a la silla, la alfombra y los miles de baúles. Ellos venían a este bendito país a instalarlos y nosotros buscamos representar eso”, contó Mariana Dasso a este medio.

“La gracia era construir un cuadro creíble. Así como tenías algunos que venían del colón y otros que iban al campo para hacer un picnic, nosotros veníamos del puerto con nuestro equipaje”, explicó a continuación.

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Pero lejos de ser sencillo, esta representación está cargada de puntillismo y corrección histórica. La dupla relató que el coche exhibido era un “wagon americano” antiguo y restaurado, que originalmente se utilizaba para trabajar.

“Estaba en el campo de un amigo y me lo vendió. No era un coche valioso ni elegante. Era uno sencillo que se utilizaba para trabajar. Tiene unos asientos que se pueden poner o sacar y detrás se llevaba la carga, desde fardos hasta animales”, indicó Dasso.

Ramos Mejía, por su parte, añadió: “Algunos se usaban únicamente de noche, no de día, como los de gala. Estos se usaban más en el campo. No tiene ni faroles, es muy rústico”.

Otra parte importante de la recreación gira en torno a la vestimenta y la forma de manejar el carro, algo que les implicó a las compañeras mucho trabajo y estudio.

“Está la conducción y el uso del látigo, que deben ser correctos, los guantes, la forma de conducir. Se juzgan un montón de cosas: cómo poner la pechera o el pretal, si se usan balancines, silleta, cómo va la retranca. No es solamente poner los caballos y salir, sino hacerlo bien y que los animales se luzcan. Hay todo un conocimiento que es lindísimo porque te vas perfeccionando”, señaló Dasso.

-¿Por qué empezaron con esto?– le preguntamos.  

-Por la pasión por atar. Atar es poner los caballos de esta manera, y es algo muy lindo. Yo lo hice toda la vida y hoy lo hago por otros motivos. Si te gusta, tenés una escusa para hacerlo mejor y presentarlo, y para nosotros fue un privilegio hacerlo en esta pista central. Da mucho trabajo pero también muchas satisfacciones.

Y aunque tener un coche no es fundamental para formar parte del club, sí lo es conocer de historia y estar empapado en el tema.

“Tenés que saber y te tiene que gustar. No es como venir a jugar a un deporte solo por ser socio. Este club inicialmente empezó a funcionar para sacar a los coches de los galpones en los que estaban guardados, porque la gente fue comprándose autos y esto se quedó ahí”, sostuvo Ramos Mejía.

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-¿Qué las atrae finalmente de hacer esto?

-Un amor a la tradición, el seguir honrándola. Que no se pierda el arte de atar, porque cada vez se ata menos. Queremos que esto siga vivo y no se pierda.

-¿Hay más actividades aparte de esta recreación de cuadros? ¿Hacen desfiles?

-Hay varios eventos durante el año, como en Chascomús y en Areco. Después se organizan recorridas, así que vamos y nos divertimos.

Mientras desarmaban la puesta en escena, Bichos de Campo no pudo evitar notar que sobre la brida de uno de los caballos se destacaba una cucarda. “Nos dieron el premio al coche más original”, celebró Dasso.

¿Quién dijo que esas distinciones eran solo para los animales?

Fuente: https://bichosdecampo.com/entre-las-muchas-formas-que-existen-de-honrar-la-tradicion-mariana-dasso-y-babi-ramos-mejia-elijen-hacerlo-desde-historicos-carruajes-no-queremos-que-se-pierda-el-arte-de-atar-con/

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