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Sin alambrados y con el celular: Cómo funciona el sistema de cercas virtuales que empieza a meterse en la ganadería y ya mira a Sudamérica

La tecnología viene avanzando sobre el agro desde hace años, pero ahora empieza a meterse en uno de los núcleos más tradicionales de la actividad, que es el manejo de la hacienda. En ese terren...

Sin alambrados y con el celular: Cómo funciona el sistema de cercas virtuales que empieza a meterse en la ganadería y ya mira a Sudamérica

La tecnología viene avanzando sobre el agro desde hace años, pero ahora empieza a meterse en uno de los núcleos más tradicionales de la actividad, que es el manejo de la hacienda. En ese terren...

La tecnología viene avanzando sobre el agro desde hace años, pero ahora empieza a meterse en uno de los núcleos más tradicionales de la actividad, que es el manejo de la hacienda. En ese terreno, la empresa neozelandesa Halter desarrolló un sistema que directamente elimina la necesidad de alambrados y propone un cambio en la forma de trabajar los rodeos.

La idea es simple en el planteo, aunque compleja en su desarrollo. Lo que proponen es reemplazar los alambrados tradicionales físicos por límites digitales. Para eso, cada animal lleva un collar inteligente que funciona con GPS, sensores y un sistema de inteligencia artificial que permite guiar sus movimientos.

El sistema se apoya en collares solares que emiten señales de audio y vibración. A través de un proceso de adaptación, los animales aprenden a asociar esos estímulos con límites o indicaciones de movimiento.

Según explican los creadores, primero se entrena al rodeo, ya que cuando un animal se acerca al límite virtual, recibe una señal sonora; si avanza, se suma una leve vibración. Con el tiempo, esa asociación se consolida y el manejo deja de requerir intervención física.

A partir de ahí, el productor pasa a definir todo desde una aplicación. Cada uno arma potreros, decide cuándo mover la hacienda y organiza la rotación sin necesidad de recorrer el campo colocando o reparando alambrados, lo que promete una mejora operativa para los planteos rotativos.

Cada collar registra en tiempo real una gran cantidad de datos. Según la empresa, se generan más de mil puntos de información por minuto, que se procesan a través de un algoritmo propio. El modelo de negocio se basa en una suscripción mensual por animal, que oscila entre 5 y 8 dólares, e incluye tanto el uso del collar como el acceso a la plataforma de gestión.

Ese volumen de datos permite no solo saber dónde está cada animal, sino también entender cómo se comporta: cuánto camina, cuánto tiempo permanece en determinado lugar o cómo cambia su rutina.

Esa lectura abre la puerta a otro uso como la detección temprana de problemas sanitarios o reproductivos. Cambios en el comportamiento pueden anticipar enfermedades o eventos que, de otra manera, recién se verían cuando el problema ya está instalado.

En los establecimientos donde se implementa, el cambio más visible está en la operatoria diaria. El sistema permite reducir tareas tradicionales como el arreo o el mantenimiento de alambrados, y reorganiza el uso del tiempo dentro del campo.

¿Cuánto cuesta levantar 1 kilómetro de alambrado siete hilos? En granos mucho más que antes, pero en ganado bastante menos

También modifica la lógica del pastoreo. Al poder mover el rodeo con precisión, se facilita el manejo rotativo y el aprovechamiento más eficiente del recurso forrajero.

En planteos extensivos, donde el alambrado representa una inversión importante y un costo de mantenimiento permanente, la posibilidad de prescindir de esa infraestructura aparece como uno de los principales atractivos.

La tecnología ya tiene presencia en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, donde miles de productores la incorporaron a sus sistemas. En esos países, los collares se utilizan tanto en tambos como en planteos de carne.

En Estados Unidos, donde el desembarco es reciente, los productores empezaron a generar miles de kilómetros de cercas virtuales como parte de su manejo cotidiano. En dicho país ya se contabilizan más de 100 kilómetros de alambrados virtuales. La adopción viene acompañada por un esquema de uso basado en suscripción por animal, que incluye tanto el dispositivo como el acceso a la plataforma.

Con esa experiencia acumulada, la empresa empieza a mirar hacia nuevas regiones. Entre ellas aparece Sudamérica, donde países como Argentina, Brasil y Uruguay concentran grandes rodeos y sistemas productivos de escala.

Las características de la ganadería regional encajan con el tipo de solución que propone esta tecnología. Todavía no hay desembarcos concretos confirmados, pero la región ya figura en el mapa de expansión.

En ese contexto, la compañía acaba de cerrar una ronda de financiamiento por 220 millones de dólares, liderada por Founders Fund, que llevó su valuación a unos 2.000 millones.

Según explicó el CEO de la empresa, Craig Piggott, Halter destinará el nuevo capital a expandir sus operaciones comerciales y agrícolas en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia, además de incursionar en otros mercados internacionales, comenzando por Irlanda y el Reino Unido a finales de este año. “La compañía ya cuenta con explotaciones ganaderas incipientes en Canadá y también está explorando una mayor expansión en Norteamérica y Sudamérica este año”, dijo el experto.

Más allá del número, el dato funciona como señal del interés que empieza a generar este tipo de desarrollos en el agro. La ganadería, históricamente más rezagada en la incorporación de tecnología digital que la agricultura, empieza a mostrar un cambio de ritmo

Fuente: https://bichosdecampo.com/sin-alambrados-y-con-el-celular-como-funciona-el-sistema-de-cercas-virtuales-que-empieza-a-meterse-en-la-ganaderia-y-ya-mira-a-sudamerica/

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