
La UTT presentó su marca “La Soberana”: En plena crisis regional, más de 200 colonos lanzaron su propia yerba mate al mercado, con la que defienden el precio de la hoja verde y buscan evitar el quebranto
La crisis provocada por la desregulación del sector yerbatero no sólo motivó innumerables medidas de fuerza, como las que están llevando a cabo nuevamente en Misiones algunos grupos autoconvo...
La crisis provocada por la desregulación del sector yerbatero no sólo motivó innumerables medidas de fuerza, como las que están llevando a cabo nuevamente en Misiones algunos grupos autoconvocados como reacción a los precios irrisorios de la hoja verde y el quebranto de colonos y tareferos. También permitió que asomaran cabeza proyectos comunitarios y asociativos que, en tiempos difíciles como este, ayudan a los pequeños productores a unir fuerzas y evitar desaparecer.
Ese es el espíritu que resume a “La Soberana”, la marca de yerba mate que acaba de lanzar la Unión de los Trabajadores de la Tierra (UTT) en conjunto con al menos 200 productores y comunidades de pueblos originarios, y que prepara su inminente desembarco en las grandes ciudades.
A horas de su presentación oficial en La Plata, y en la antesala de su llegada a Capital Federal, la productora Miriam Pena, referente de Productores Independientes de Piray (PIP) y una de las promotoras de este proyecto, describió a Bichos de Campo el intenso recorrido que hay detrás de cada uno de esos paquetes que hoy le inflan el pecho y que, asegura, son un sueño cumplido.
A propósito del Día Mundial de la Alimentación, pequeños productores de todo el país, nucleados en la Mesa Agroalimentaria Argentina llevaron a cabo el pasado 16 de octubre su tradicional “Alimentazo” en Plaza de Mayo. Allí estaba también Miriam, repartiendo yerba que habían traído en grandes bolsones desde Misiones. “Pruebenla, que pronto la vamos a envasar con nuestra propia marca”, nos dijo a la pasada. Hoy ese anhelo, que parecía aún lejano, ya es una realidad.
El principal disparador de esta iniciativa es el difícil momento que atraviesa hoy el sector primario yerbatero, azotado por los efectos que produjo la retirada del Instituto de la Yerba Mate (INYM) como regulador de la actividad, en el marco del proyecto del gobierno nacional de establecer cambios profundos en el sector.
Hoy esos cambios se ven con claridad. Tras 2 años de carecer de precios de referencia, los colonos no alcanzan siquiera a cubrir sus costos y saben que cosechar la yerba y venderla a un secadero es ir a pérdida, por lo que también la crisis alcanza a los tareferos, que aportan la mano de obra. Eso es lo que, una vez más, intentan desesperadamente denunciar, con sus tractorazos y movilizaciones llevados a cabo en Misiones.
“Se está pagando muy poco la hoja verde y se está esclavizando la mano de obra. Eso es lo que buscamos cambiar con La Soberana”, describió Pena, que señala que “el principal objetivo es que haya un precio justo para los productores, los tareferos y todos los servicios que rodean a esta economía”, que por cierto moviliza mucha gente y es histórica en la provincia.
De ese modo, entre los socios que integran el movimiento de la UTT en Misiones decidieron hace ya 2 años empezar a trabajar en conjunto. En su primera cosecha reunieron 17.000 kilos de yerba mate, y ahora alcanzaron los 23.000, que gracias a un acuerdo con el secadero Pérez Hermanos, de la localidad de San Pedro, ya envasaron y empiezan a distribuir en el país.
Y el reconocimiento no está solamente en la etiqueta de este nuevo producto -que tiene una vistosa ilustración del trabajo de cosecha en la chacha- sino que también se expresa en los acuerdos. El precio negociado entre los productores es mejor que el que ofrece hoy el sector molinero y que según la referente ronda los 160 pesos el kilo, aunque viene recuperando en las últimas semanas, de cara a una nueva zafra gruesa.
Una de las citas más importantes para el desembarco de La Soberana en los grandes centros de consumo sucedió el viernes en La Plata. Allí, a propósito de la inauguración del Centro Cultural Amaranto -ubicado en calle 13 y 42-, se distribuyeron los primeros paquetes de esa yerba y se organizó una gran “mateada”.
El lunes, harán lo propio en la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), en el marco de un proyecto conjunto que sostienen hace mucho tiempo con esa casa de estudios. “Con ellos compartimos esta forma de producir y les mostramos a los futuros ingenieros agrónomos que sí se puede trabajar de otra manera, cuidando nuestras tierras. Ahora nos toca presentarles nuestro sueño ya concretado”, explicó la productora.
Pero este sueño concretado no tiene sólo un largo trabajo detrás, sino que aún le queda uno muy importante por delante. En ese sentido, señaló Pena, hoy están enfocados en mantener en niveles estables la entrega de hoja verde y, por qué no, a futuro incorporar más asociados a su red. Con el secadero tienen acordados al menos 2 años de producción y, a futuro, planean extender la marca La Soberana a otros productos que elaboran y comercializan a diario, como harinas, panificados o conservas.
“Nos costó mucho, pero nos da la certeza de que vamos por el camino correcto y eso nos fortalece mucho. Estamos muy felices”, afirmó la referente, que insiste en la importancia -siempre demostrada en épocas de crisis- que tiene el sistema cooperativo, y más aún cuando está vinculado a la soberanía alimentaria.
“Es muy triste lo que está pasando y genera mucha bronca, pero el camino es trabajar en conjunto, de manera organizada y comprometida. Así el sector le va a ir encontrando la vuelta. No todo está perdido”, expresó.