
La Mesa de las Carnes alerta por un “agujero fiscal” millonario y pide al gobierno compensar los saldos técnicos de IVA: “Esto vulnera las inversiones y el empleo”, sostiene Dardo Chiesa
La Mesa de las Carnes, el espacio que nuclea a las distintas cadenas de valor de la carne vacuna, aviar y porcina, avanza en la elaboración de un documento para presentar al gobierno nacional con ...
La Mesa de las Carnes, el espacio que nuclea a las distintas cadenas de valor de la carne vacuna, aviar y porcina, avanza en la elaboración de un documento para presentar al gobierno nacional con un reclamo concreto: corregir las distorsiones en el IVA, que vienen afectando la competitividad y las finanzas de los distintos sectores.
Al momento de la venta de las carnes, lo que se paga de ese impuesto es un 10,5%, mientras que las empresas tienen una carga de 21% la compra de insumos o en sus inversiones. Eso les genera un saldo técnico a favor que no recuperan.
En este sentido es que Dardo Chiesa, coordinador de la Mesa de las Carnes, reunió en dos oportunidades con el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne, con quien vienen trabajando este tema. En esas reuniones se hablaron de diferentes alternativas: desde poder acceder a créditos a tasas más bajas, a que ese dinero vaya a cuenta de otros impuestos y de cargas sociales. Los funcionarios quieren que el mecanismo a implementar sea el mismo para las tres cadenas de valor.
Según explicó Chiesa, en el caso de la carne vacuna el eje del planteo está puesto en la exportación. “Hay IVA que se va con las exportaciones y no se recupera. En algunos casos el Estado no paga desde septiembre”, advirtió el coordinar a Bichos de Campo, marcando el impacto directo sobre la liquidez de los frigoríficos exportadores.
Para las cadenas aviar y porcina, en tanto, el problema radica en el mencionado desfasaje estructural: venden con una alícuota del 10,5%, pero enfrentan costos e inversiones gravadas al 21%. En el caso de la cadena aviar, el saldo técnico inmovilizado alcanzó los 90.000 millones de pesos -o 64 millones de dólares-, cifra por demás elevada.
“Hay saldos técnicos que no se recuperan”, detalló Chiesa. En porcinos, si bien el reclamo es histórico, aún no hay una cuantificación precisa, aunque se reconoce que el impacto es significativo. “Lo que estamos planteando es que haya un mecanismo para compensar mediante el no pago de otros impuestos y cargas fiscales”, sintetizó el dirigente frente al mecanismo alternativo propuesto.
Ahora cada cadena está trabajando en hacer números finos con sus equipos técnicos, con el objetivo de presentar una propuesta concreta y viable, que pueda servir para saldar esta vieja distorsión fiscal que perjudica a las empresas. El gobierno recogió el guante del reclamo presentado, abrió las puertas y se muestras disponible a nuevos cambios atentos a la reforma fiscal que habría más adelante.
Chiesa espera que la gestión iniciada logre cambios y advirtió: “Esta distorsión vulnera las inversiones y el empleo. Las empresas deben recurrir a los bancos cuando el Estado se está quedando con su plata que podría ser reinvertida”.