
Con la zafra a pleno los terneros encontraron un techo de precios, pero siguen tan demandados como la hembras para reposición, explica el consignatario Juan Wallace
El remate de Raíces Ganaderas realizado en Azul por la consignataria Wallace SA dejó varias señales claras sobre el momento que atraviesa el negocio ganadero: terneros más pesados y de muy buen...
El remate de Raíces Ganaderas realizado en Azul por la consignataria Wallace SA dejó varias señales claras sobre el momento que atraviesa el negocio ganadero: terneros más pesados y de muy buen estado corporal, fuerte interés por las hembras para reposición y una plaza que, sin perder firmeza, empezó a mostrar mayor cautela en los valores.
Juan Wallace destacó en primer lugar la calidad de la hacienda ofrecida: “muy buena hacienda, hacienda elegida, seleccionada, de 35 productores que se esmeran siempre en traer lo mejor que tienen”, resumió, dando cuenta de una oferta importante tanto en machos como en hembras.
En ese sentido, uno de los datos salientes fue el mayor kilaje de los terneros, que están saliendo del campo con mejor desarrollo. Ese factor, sumado a la genética y el estado corporal, sostuvo precios que, si bien retrocedieron respecto de semanas previas, siguen en niveles elevados.
Sin embargo, el mercado ya no muestra la euforia de meses atrás. “Hubo muchos compradores, mucha gente buscando, pero se vio cautela en el momento de hacer las ofertas. Esa prudencia se replicó a lo largo de casi todo el remate, con algunos lotes puntuales que sí lograron destacarse” explicó Wallace.
El principal factor detrás de este cambio de clima es el comportamiento del ganado para faena “que le puso techo a la invernada”. Con la baja del precio de la hacienda gorda, el que busca reponer perdió poder de compra.
Aun así, el interés por la hacienda sigue firme, especialmente en el caso de las hembras. “Hay interesados por la hembra, gente que viene a buscar y sabe que en Raíces se encuentra un futuro vientre destacado”, señaló Wallace. Esa demanda explica, en parte, la menor oferta de terneras, ya que muchos criadores optan por retenerlas para recomponer rodeos.
De hecho, algunos lotes sobresalieron claramente por encima del promedio. “Hubo dos lotes muy destacados en hembras, muy sobre los valores habituales”, remarcó. Entre ellos, mencionó una hembra pesada que alcanzó valores cercanos a 7.600 pesos el kilo, una cifra poco frecuente.
En el caso de los vientres “se notó también cautela, prudencia, tranquilidad, y estuvo un poco más barato que lo que se venía vendiendo”, indicó. Aun así, la colocación fue total, con valores que oscilaron en torno a los 2,65 a 2,7 millones de pesos y algunos lotes que superaron los 2,9 millones.
En este nuevo escenario, una de las variables que volvió a su cauce histórico es la relación ternero-vaca. “Con los precios de este remate se refleja que la relación ternero vaca es la histórica, 2 a 1”, explicó Wallace.
El contexto de zafra también juega su papel. Con una gran cantidad de remates en simultáneo y mayor oferta disponible, el mercado tiende a mostrarse más selectivo. “Estamos en plena zafra, están saliendo remates todo el tiempo y lógicamente siempre está un poco más tranquilo”, describió.
A pesar de este reacomodamiento, el balance del remate fue positivo. “Un remate fluido, ágil, rápido, pero no con la desesperación para comprar de hace dos meses atrás”, resumió Wallace, quien destacó además el acompañamiento de remitentes y compradores.