
¿Cómo reaccionan los países que le venden carne a China frente a la imposición de cuotas? Brasil y Australia se apuran, Argentina es prudente y Uruguay el más ordenado
China estableció cupos para sus compras de carne vacuna en el inicio del año y desde entonces sus importadores comenzaron una carrera alocada por hacerse del producto, por eso desde mediados de e...
China estableció cupos para sus compras de carne vacuna en el inicio del año y desde entonces sus importadores comenzaron una carrera alocada por hacerse del producto, por eso desde mediados de enero comenzaron a pagar precios más altos.
Esos valores ahora se están tranquilizando porque se lograron altos niveles de cobertura de stocks y queda mucho tiempo hasta que arranque el nuevo ciclo. Además a los compradores chinos les está costando trasladar a su mercado interno los valores que venían pagando.
Del total asignado por el gobierno chino a los diferentes países proveedores, que sumó 2,7 millones de toneladas, ya se cubrió en el primer trimestre el 32% del total., informó el consultor Ignacio Iriarte de Informe Ganadero.
A este ritmo, se descarta que el cupo se terminará de cubrir antes del plazo de finalización sobre todo por el ritmo de ventas que viene registrando Brasil que obtuvo un total de 1,1 millón de toneladas, 30% menos que lo vendido a China el año pasado.
Entre enero y marzo Brasil ya cumplió con casi el 50% de su cupo. Al respecto Iriarte agregó: “Recientemente, el presidente de ABIEC (la industria frigorífica) anticipaba que los exportadores brasileños podían agotar su cupo en las primeras semanas del próximo mes de mayo”.
También Australia, el otro gran abastecedor de China por su cercanía geográfica, está acelerando el cumplimiento del cupo: “tal como se había anticipado en un comunicado el Ministerio de Comercio de China, Australia ya remitió el equivalente a más de la mitad del contingente disponible para este año”.
En el caso de Argentina que recibió 511.000 toneladas, lo vendido a China en el primer trimestre del año suma el 27% del total según los datos de la aduana china copilados por el consultor ganadero. Es decir que no se percibe un aceleramiento de los embarques.
En el caso de Uruguay, que tiene un cupo de 324.000 toneladas pesos producto, se cubrió el 15% del total asignado. Son más prudentes todavía.
Los empresarios locales creen que, en tanto Brasil y Australia avance a este ritmo vendrán meses de mayor demanda pro la carne de producida en Argentina y en Uruguay, lo que podría significar una nueva mejora en los precios.
En los últimos días, Uruguay estableció un sistema de reparto de esta cuota entre las empresas que dividió las aguas. Le distribución estuvo a cargo del Instituto Nacional de Carnes (INAC), que tiene participación pública y privada. Aquí en la Argentina se decidió que el gobierno no intervendría en la distribución.
Lo que se votó en le vecino país fue el reparto del 75% del total y que el otro 25% quede a disposición para que puedan participar empresas sin antecedentes bajo la figura de “nuevos emprendimientos”.
Esto fue rechazado por la industria frigorífica que ya venía exportando, porque pretendían quedarse con todo. Pero también allí pesan los lobbys y los intereses y empresario con vínculos con el gobierno y que pretenden hacer pie en los mercados internacionales lograron que el reparto se hiciera sobre 3 cuartas partes del total.
Al respecto el consultor uruguayo Rafael Tardáguila contó lo siguiente: “La propuesta del Poder Ejecutivo establece el reparto del 75% (unas 243 mil toneladas) de la cuota de 324 mil toneladas tomando en cuenta los antecedentes de exportación de los últimos tres años”.
Luego indicó: “un 25% del cupo (unas 81 mil toneladas) quedará como reserva para que pueda ser utilizado por eventuales nuevos exportadores, como es el caso de Saturno -quien reabrió el Frigorífico Florida hace un par de meses-, o las plantas de Rosario o Lorsinal, que aún permanecen sin actividad y su futuro es incierto”.