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¡Casillas eran las de antes! Con detalles de lujo y más confort que un monoambiente porteño, un fabricante explica cómo evolucionaron tan rápidamente estas casas sobre ruedas

Desde los orígenes de la actividad, los contratistas rurales trabajan con un combo inseparable: la maquinaria y la casilla, es decir, la herramienta de trabajo y una porción de su hogar dentro de...

¡Casillas eran las de antes! Con detalles de lujo y más confort que un monoambiente porteño, un fabricante explica cómo evolucionaron tan rápidamente estas casas sobre ruedas

Desde los orígenes de la actividad, los contratistas rurales trabajan con un combo inseparable: la maquinaria y la casilla, es decir, la herramienta de trabajo y una porción de su hogar dentro de...

Desde los orígenes de la actividad, los contratistas rurales trabajan con un combo inseparable: la maquinaria y la casilla, es decir, la herramienta de trabajo y una porción de su hogar dentro del lote, en la que, durante las épocas de mayor cantidad de trabajo, se puede convivir durante semanas.

Así como las cosechadoras, tractores, sembradoras y pulverizadoras ya no son las de antaño, tampoco lo son estas casas itinerantes, que se pusieron a tono con la incorporación de tecnología en el sector y se han convertido en auténticos monoambientes que bien podrían ser muy cotizados en zonas exclusivas de Capital Federal.

Y tanto han cambiado los tiempos que el propio Mauricio Prat, que dirige hoy su propia empresa fabricante, no puede dejar de sorprenderse con los pedidos que le hacen y los modelos que salen a la venta. Paneles solares, lavarropas, heladeras de última generación, equipos de audio, televisión y hasta splits frío-calor; poco tienen que envidiarles las modernas casillas a una construcción de la ciudad.

“Es como estar en tu casa en el medio del lote”, describe Prat, que recibió a Bichos de Campo dentro de uno de sus más modernos lanzamientos.

Hoy son más de 35 modelos los que “El Imán” ofrece en el mercado, cuyo precio oscila entre los 20 y los 140 millones de pesos. Pero no siempre fue así.

Hacia 1997, Jorge Prat, padre de Mauricio, empezó a vislumbrar que el desarmadero que tanto había brillado en la localidad de Alta Italia, en el interior pampeano, mostraba signos de agotamiento. Conocía de fierros, tenía materia prima de sobra y anteriormente ya había armado su propia casilla; entonces era cuestión de montar su propia fábrica.

“Nosotros éramos chicos y había que buscar una salida, porque por cuestiones económicas del país y otros factores el desarmadero no funcionaba”, recuerda Mauricio. Parece que la elección fue la adecuada, porque el negocio terminó por afianzarse hacia el 2001 y, desde entonces, no dejó de crecer.

Mirá la entrevista completa:

Cuando funcionaba el desarmadero, se decía que era “el imán” de La Pampa, porque llegaban allí clientes de toda la provincia. En honor a esa historia fue que eligieron el nombre para la fábrica, que también hoy es un imán que atrae a contratistas y productores de todo el país, interesados por el confort y las comodidades de sus casas sobre ruedas.

De los primeros prototipos de su padre, hoy queda sólo el recuerdo. Las casillas mejor equipadas miden más de 10 metros de largo -más del doble que los diseños de antaño-, suelen ser autosustentables y permiten hacer prácticamente lo mismo que en cualquier propiedad de ladrillos.

“Hoy estamos hablando de algo inimaginable en aquella época”, señala el fabricante, que reconoce que no son ya “excentricidades” sino exigencias propias de un sector que hoy trabaja con mejores maquinarias y más tecnología, pero sigue recorriendo cientos de kilómetros por el interior y busca que el descanso sea el adecuado.

“Nosotros fabricamos, el cliente manda” es el lema que repite Mauricio. Es así como, con el correr de los años, empezaron a incorporar cada vez más y mejores prestaciones para convertir esa estructura sobre ruedas en “una casa en el medio del campo” que luego se engancha a la camioneta y recorre las rutas junto al resto de la caravana.

Por eso, prácticamente no hay equipos nuevos que salgan a la venta si sus paneles solares incorporados, para no depender de un generador, o de modernos equipos de climatización para pasar el invierno y el verano sin sobresaltos. Los modelos “de punta” tienen ya lavarropas de última generación, las heladeras más vistosas, televisión, potentes equipos de audio y baños completamente equipados con vanitory.

“Básicamente esto es tiene que estar diseñado para vivir, descansar y pasar el rato tranquilo para volver luego a trabajar. Uno tiene que aggiornarse y trabajar para eso”, afirma el fabricante, que nació y creció sobre esas estructuras y aún hoy levanta las cejas al ver sus últimos modelos salir de la planta.

Fuente: https://bichosdecampo.com/casillas-eran-las-de-antes-con-detalles-de-lujo-y-mas-confort-que-un-monoambiente-porteno-un-fabricante-explica-como-evolucionaron-tan-rapidamente-estas-casas-sobre-ruedas/

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