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¡Vivan los graduados! Como tesis de grado, 3 ingenieros diseñaron una fertilizadora específica para frutales que busca reducir costos de mano de obra sin perder precisión

Para recibirse en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), tres alumnos decidieron atacar un problema muy concreto que vieron en las producciones frutícolas de su...

¡Vivan los graduados! Como tesis de grado, 3 ingenieros diseñaron una fertilizadora específica para frutales que busca reducir costos de mano de obra sin perder precisión

Para recibirse en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), tres alumnos decidieron atacar un problema muy concreto que vieron en las producciones frutícolas de su...

Para recibirse en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), tres alumnos decidieron atacar un problema muy concreto que vieron en las producciones frutícolas de su región: aún subsisten dificultades para fertilizar correctamente los cultivos de forma 100% mecanizada porque la tecnología disponible no está completamente diseñada para esas plantaciones.

Esa premisa fue lo que motivó a que diseñaran por completo una fertilizadora localizada y de precisión para aplicar sólidos granulados en cítricos, de la forma en que la planta lo requiere. Es lo que, hasta ahora, sólo ha cubierto el trabajo manual, que es el que permite aplicar los insumos de manera precisa, pero que por el contrario eleva el costo para el productor.

Los nuevos ingenieros, Leonardo Borzatto, Milton Matijasevic y Federico Burghardt, detallaron que el prototipo moldeado por computadora ya es factible de escalar e incorporar al ámbito productivo, incluso adaptada a otros frutales, como palta, mango, pecán o durazno.

Las fertilizadoras en el mercado son, en su mayoría, adaptaciones de las que fueron originalmente concebidas para los cultivos extensivos, como lo es el caso de las centrífugas o pendulares. Su forma de aplicación es, por lo tanto, menos localizada, porque distribuyen al voleo entre las hileras pero no concentran el sólido donde más se requiere, bajo la proyección de la copa, donde el árbol absorbe esos nutrientes con más efectividad.

“Ese patrón de distribución genera pérdidas por lixiviación, promueve la competencia con malezas y reduce la eficiencia en el uso del fertilizante”, justificaron los ingenieros.

Por eso es que el trabajo manual sigue siendo muy importante en estas economías regionales. Pero contar con cuadrillas de varios operarios induce también un gasto mayor para las producciones, de por sí cercadas por la baja rentabilidad y la alta estructura de costos.

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Esa “doble limitación” motivó el trabajo de estos tres estudiantes, que lograron así desarrollar una solución mecanizada que combina la precisión espacial del método manual, sin la dependencia de la mano de obra intensiva y a la vez con mayor distribución uniforme y controlada.

El prototipo, que no fue ejecutado pero cumple con todos los parámetros técnicos para hacerlo, propone así una solución desde la tan mencionada “agricultura de precisión” en el campo específico de los frutales.

Desde el punto de vista productivo, esta fertilizadora no sólo reduce tiempos y costos operativos, sino que además maximiza la eficiencia en el uso de fertilizantes y reduce las pérdidas de nutrientes como Nitrógeno, Fósforo y Potasio.

 

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Parte del trabajo de investigación llevado a cabo, que le otorgó el título de ingeniero mecánico a Leonardo Borzatto y Milton Matijasevic y de ingeniero electromecánico a Federico Burghardt, incluía también una evaluación económica. Y es esa también una de las patas fuertes de su desarrollo.

“La diferencia está en los costos”, señalaron los ingenieros. Para estimarlo, compararon la aplicación manual -de una cuadrilla de 8 personas- con el de la máquina -que insume 2 operarios-, y, considerando las remuneraciones mínimas fijadas por el gremio (UATRE) para esa actividad, obtuvieron una diferencia de casi 160.000 pesos por día entre ambos métodos.

Si a eso se lo escala a unos 90 días efectivos de trabajo (4 meses en total) eso significaría una diferencia de más de 10.000 dólares. Si se tiene en cuenta que construir la máquina cuesta aproximadamente el doble, entonces bajo ese cuadro hipotético se necesitarían en promedio 2 años para amortizar esa inversión.

Fuente: https://bichosdecampo.com/vivan-los-graduados-como-tesis-de-grado-3-ingenieros-disenaron-una-fertilizadora-especifica-para-frutales-que-busca-reducir-costos-de-mano-de-obra-sin-perder-precision/

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