
Tras festejar los 87 de la empresa familiar con un remate “ágil y de buenos valores”, el consignatario Carlos Lanser advirtió que la cadena debe ser muy eficiente “Hoy 2 más 2 ya no da 4 sino 3,70”
Con más de 6.300 cabezas y el condimento especial de celebrar 87 años de trayectoria ininterrumpida a lo largo de cuatro generaciones, la consignataria Carlos J Lanser vivió un remate aniversari...
Con más de 6.300 cabezas y el condimento especial de celebrar 87 años de trayectoria ininterrumpida a lo largo de cuatro generaciones, la consignataria Carlos J Lanser vivió un remate aniversario que, según contó el titular de la firma, se destacó por su dinamismo y por valores que, en varios casos, superaron las referencias habituales.
El remate se hizo el jueves pasado y según relató Lanser “fue una subasta ágil, dinámica y fluida, dentro de los valores de mercado, pero con algunas tropas muy especiales, premium, que por calidad genética y terminación sobresalieron”, resumió el consignatario.
Primero se vendieron 2500 cabezas de hacienda para la faena con precios firmes: “El novillo pesado muy bueno hizo 4.510 o 4.520 pesos, y después hubo entre 15 y 20 jaulas que se negociaron entre 4.300 y 4.500, con algún lote de calidad más inferior en 4.000”, detalló.
También destacó novillitos que se negociaron entre 3.800 y 4.250 pesos, aunque hubo lotes livianos a 5.200 pesos.
La vaca vacía se comerció entre 2.700 y 2.800 pesos, con un máximo cercano a los 3.100. “Toda la vaca volvió al campo o al feedlot para engordar”, explicó. Además, mencionó unas mil cabezas de novillitos y terneros de origen lechero, que se vendieron entre 3.500 y 4.500 pesos según el peso.
La invernada también tuvo un buen desempeño, apalancada por condiciones comerciales especiales. “Hubo lotes con 30, 60 y 90 días, y hasta uno con 150 días y cinco cuotas. Eso, sumado a que era un remate de aniversario, le dio un condimento extra”, señaló Lanser.
En cuanto a precios, los terneros machos se vendieron entre 6.300 y 6.600 pesos, mientras que las hembras se colocaron entre 5.400 a 5.700 pesos y los lotes mixtos entre 6.000 y 6.200.
Para el consignatario estos valores incluso estuvieron por encima del promedio. “Hubo mejor financiación, lotes especiales y el plus del aniversario. Eso hace que se pague un poco más”, explicó.
Sin embargo, al analizar el negocio ganadero hacia adelante, Lanser se mostró cauto. “Si el gordo no sube —y para mí no va a subir— y queda entre 4.000 y 5.000 pesos, la invernada está cara. Un 40 o 50% por encima es imposible de pagar”, advirtió. Y agregó: “Ya se acomodó algo, pero tiene que bajar un poco más para equilibrarse, porque si no, no la van a poder pagar”.
En ese sentido, marcó un cambio de época en la lógica del negocio: “Antes comprabas a cinco y vendías a ocho, por el efecto inflación, ahora compras a 2 y vender a 3,70. Entonces la clave por la eficiencia y el control fino de los números. El que no los hace bien y no ajusta adentro de la empresa, se queda afuera”.
Incluso, alertó sobre el contexto financiero: “Hay que pelear las tasas todos los días. Tenés 10 puntos de diferencia de un banco a otro. Eso hoy te define el resultado”.
En su repaso, Lanser también puso en perspectiva la historia de la firma, nacida en 1939 con su abuelo y sostenida a lo largo de cuatro generaciones. “Vivimos la hiperinflación, el efecto tequila, el 2001, el cierre de exportaciones en 2006, sequías, inundaciones… de todo”, recordó. Y contrastó con el presente: “Hoy es distinto. Entre las políticas y la crisis del consumo, esas subas explosivas no vuelven más”.
Por último, dejó una definición que sintetiza su mirada sobre el negocio: “Lo que siempre sostuvo la ganadería fue el consumo interno. Y para que eso funcione, tiene que haber plata en la calle, en la microeconomía. Ahí está la clave”.