Sin recursos suficientes, investigadores del INTA tienen que apelar a aportes de una fundación privada para reparar o actualizar su equipamiento científico
“El INTA puso nuevamente en funcionamiento un equipo estratégico para investigaciones de alta bioseguridad”. Con ese el título, un ...
“El INTA puso nuevamente en funcionamiento un equipo estratégico para investigaciones de alta bioseguridad”. Con ese el título, un comunicado difundido por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria celebró la reparación de una “línea de regulación de vapor del autoclave de frontera”, una maquina indispensable para el Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas (CICVyA–INTA).
Y mientras para los investigadores que la utilizan es una enorme noticia, porque permitirá seguir adelante con las actividades experimentales “que se desarrollan en los Boxes de Bioseguridad NBS2”, así como con el “tratamiento seguro de materiales biológicos y residuos generados durante las investigaciones”, para muchos otros observadores es un indicativo claro de la crisis que vive ese organismo. De hecho, en lo que hay que reparar es en el origen de los fondos que permitieron aquella reparación.
De acuerdo con la misiva, todo “fue posible gracias al subsidio otorgado por la Fundación Williams mediante la convocatoria ‘Fondo para Reparación y Actualización de Equipamiento Científico 2025’”, que permitió cubrir “el 70% de los fondos necesarios” para el arreglo, mientras que el 30% restante fue aportado por fondos provenientes de los servicios brindados por la propia División de Boxes de Bioseguridad y Bioterio de Producción.
Lo que esto demuestra es que, en el marco de un fuerte ajuste presupuestario en las áreas de Ciencia y tecnología, ya no basta con los recursos propios de esos organismos para llevar adelante las adecuaciones necesarias en sus equipos. Por el contrario, deben acudir a concursos nada sencillos para resolver sus pendientes. Basta con revisar la lista de ganadores publicada el año pasado para ver que no se trata de un caso aislado.
De las 468 postulaciones recibidas en la edición 2025 por esta Fundación –que es sin fines de lucro y fue creada en 1943 por Thomas J. Williams y Ana King Williams-, unas 105 fueron elegidas y 9 pertenecen al INTA. Según se indicó, los subsidios serían de hasta 3.500.000 pesos, que deberían destinarse exclusivamente a “cubrir gastos de mano de obra especializada, compra de repuestos o accesorios, renovación de licencias de software vinculadas al funcionamiento del equipo, y actualización de componentes para optimizar el funcionamiento”.
Además de la presentación que dio lugar a esta nota, entre las propuestas vinculadas a este Instituto se encontraban:
“Análisis elemental en suelo, agua y material vegetal”, presentado por el INTA Anguil, en La Pampa. “Reparación de sistema de refrigeración de los invernáculos”, en la Estación Experimental Pergamino de INTA, en Buenos Aires. “Reparación de equipos esenciales (ultrafreezer y centrífugas)”, en la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela, en Santa Fe. “Aseguramiento de la calidad del agua bidestilada para el óptimo funcionamiento de equipos críticos y la validez de los ensayos de laboratorio”, presentado por el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) -Unidad de doble dependencia del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)- en Buenos Aires. “Mejora de las capacidades analíticas del laboratorio de Protección Vegetal”, en la Estación Experimental Rama Caída, en Mendoza. “Reparación de estufas de cultivo”, en el Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular-IABIMO, UDD INTA-CONICET, de Buenos Aires. “Reparación de centrífuga esencial para garantizar el funcionamiento de líneas de trabajo de grupos de investigación”, en el Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular de Hurlingham, en Buenos Aires. “Actualización de ultrafiltro para sistema NANOpure”, del Instituto de Innovación para la Producción Agropecuaria y el Desarrollo Sostenible (IPADS Balcarce, INTA-CONICET), en Buenos Aires. “Reparación detector de cromatógrafo de gases (Clarus 500)” y “Reparación de centrífuga refrigerada para investigación y diagnóstico”, también del IPADS.Mirá el listado completo de los seleccionados acá:
Listado-seleccionados-Fondo-Reparacion_2025
Este concurso también se realizó, según acusa la información de la mencionada Fundación, en 2023, donde se presentaron 156 proyectos y se eligieron 91. En ese caso el tope del subsidio era de 500 mil pesos, y solo 5 presentación salieron de INTA. No hay datos respecto a una convocatoria efectuada en 2024.
Mirá el listado de los elegidos en 2023 acá:
Publicación web ganadores_Reparación 2023 (1)
Si bien la Fundación Williams se presenta como una de promoción científica y cultural, que realiza concursos competitivos con “jurados expertos”, esto no deja de representar un rescate a la infraestructura pública.
Se desconoce, por ahora, información respecto a una convocatoria en 2026 para arreglo e inversión en equipos. Pero sí la hubo para “Estadías de Investigación en el País 2026”, con gran cantidad de investigadores del INTA y el Conicet postulados. De hecho, hubo más de 1400 postulaciones.