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“Ser jurado no es un trabajo, sino un aporte a la raza”, dice Felipe Wayar: Qué miran y cómo deciden los que mandan en la pista

Los jurados de pista son parte del cuadro típico de cada competencia. Alejados de los flashes, generalmente no se conoce mucho de estos especialistas, ni más ni menos los encargados de decidir qu...

“Ser jurado no es un trabajo, sino un aporte a la raza”, dice Felipe Wayar: Qué miran y cómo deciden los que mandan en la pista

Los jurados de pista son parte del cuadro típico de cada competencia. Alejados de los flashes, generalmente no se conoce mucho de estos especialistas, ni más ni menos los encargados de decidir qu...

Los jurados de pista son parte del cuadro típico de cada competencia. Alejados de los flashes, generalmente no se conoce mucho de estos especialistas, ni más ni menos los encargados de decidir quién se lleva el galardón y quién, por el contrario, sale apretando los dientes.

Pero su bajo perfil no debe confundirse con su rol central, pues, en el caso específico del sector ecuestre, el jurado es el que debe trasladar a la pista los requisitos técnicos acordados al interior de la raza y hacer valer el reglamento pensando en los caballos que quieren tener a futuro.

Para conocer más en profundidad ese oficio, Bichos de Campo dialogó con Felipe Wayar, quien, además de criador y competidor, se da el “lujo” de trabajar como jurado de riendas. Es un lujo sin comillas, aclara el especialista, que considera que lo suyo lejos está de ser catalogado como trabajo.

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“Esto es un hobbie que da gusto hacer, ser jurado no es un trabajo, sino un aporte a la raza”, señaló Wayar.

En su caso, es un aporte a los caballos Criollos, en la que se desempeña hace muchos años como jurado de riendas, una de las once pruebas que tiene la raza y que, como todas ellas, tiene como fin último llevar adelante una selección genética. Eso no quita que, para quienes entran a la pista, sean competencias donde se juega el orgullo, la historia y, de seguro, el entrenamiento de meses.

Lo cierto es que se necesita de los jurados todo el año, porque hay varias instancias de clasificación hasta las finales nacionales, como las que se celebraron en la última edición de Nuestros Caballos. A esa etapa llegan unos 20 caballos por prueba, de los cuales uno se consagra campeón.

El momento de Wayar es, específicamente, el de la prueba de riendas. “Es una prueba de adiestramiento en la que se analiza el caballo en sus movimientos, en sus aires, y su capacidad para los cambios de pie, para la vuelta sobre las patas, para las rayadas o el retroceso”, explicó.

Para ello, al igual que sus colegas, se debe atener al reglamento que diseñó la propia asociación. “Lo que buscamos nosotros es mostrar la versatilidad de la raza criolla, que es muy completa. Reparamos mucho en el instinto vaquero y lo deportivo que es este caballo, que puede hacer una marcha de resistencia de 750 kilómetros hasta una prueba de velocidad, o un encierre de animales”, agregó.

Mirá la entrevista completa:

– ¿Te cuesta separar a veces un poco la el corazón de la tarea de evaluar? ¿Uno puede ser objetivo aún conociendo las historias detrás?

– Suena complejo, pero la verdad no hay favoritismos porque se pone a la raza por encima. Donde vos hagas favoritismo estás perjudicando la raza, y eso no es la idea de ningún jurado y menos aún de la asociación de criadores.

– Entonces se trata de ser imparcial por sobre todas las cosas, ¿no?

– No se trata, se es lo más imparcial posible. Por eso se evalúa sin mirar de quién es el caballo ni de qué animal se trata o quién es el jinete. Se evalúan solamente los movimientos en la pista.

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– Como criador, ¿qué implica formarse para una prueba de estas? ¿Cuánto tiempo demanda tener un buen desempeño en las pistas?

– Es una competencia a la que le tenés que poner tiempo. Acá hay muchos profesionales que prepara caballos y entrena específicamente para esto, pero también están las familias de criadores que lo hacen por pasión. Y en ese encuentro entre profesionales y amateurs sale algo muy lindo.

– Decís que esto es un hobbie, una actividad para disfrutar, ¿qué te gusta de ser jurado?

– Lo lindo es poder ser partícipe de todo esto, pero la pasión es por el caballo. Uno siente que hace un aporte, proque uno ayuda a delimitar la raza del futuro. Hoy hay mucha genética, y eso tiene que ir acompañado de una exigencia técnica.

Fuente: https://bichosdecampo.com/ser-jurado-no-es-un-trabajo-sino-un-aporte-a-la-raza-dice-felipe-wayar-que-miran-y-como-deciden-los-que-mandan-en-la-pista/

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