
Senasa confirmó que el Scrapie ovino está presente en al menos dos provincias y se originó en animales importados entre 2021 y 2022
Luego de que la comunidad veterinaria internacional supiera que la Argentina había sufrido casos de scrapie ovino —también conocida como tembladera o prúrigo lumbar—, y que el diario La Naci...
Luego de que la comunidad veterinaria internacional supiera que la Argentina había sufrido casos de scrapie ovino —también conocida como tembladera o prúrigo lumbar—, y que el diario La Nación hiciera públicos los primeros episodios de esa enfermedad en el país, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó la mala noticia en un comunicado, en el que destacó que hubo casos detectados en dos provincias, Santa Fe y Entre Ríos, y arriesgó que el origen de la enfermedad serían animales importados hace muchos años, entre 2021 y 2022.
El organismo, en su tardío comunicado, “confirmó el resultado positivo a scrapie clásico en ovinos reproductores importados, luego de registrarse la muerte natural sin sintomatología asociada de tres animales en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos”. Según la reconstrucción del hecho, “los ovinos involucrados habían sido importados en 2021 y 2022 desde Paraguay, conforme a los requisitos sanitarios y el modelo de Certificado Veterinario Internacional vigente, superando los controles postingreso requeridos”.
De hecho, esos animales, cumpliendo con la Resolución 733/2019, se encontraban inscriptos en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y, desde su ingreso al país, habían cumplido con las inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del Senasa sin presentar novedades sanitarias ni signos clínicos.
Hasta que, sucedió, y el Senasa “detectó la enfermedad por prueba de tamizaje (ELISA)”.
Luego de eso, siguiendo los protocolos para respetar los tiempos de diagnóstico, las muestras fueron remitidas a un laboratorio de referencia en España, que mediante la técnica Western Blot confirmó la presencia de scrapie clásico, una encefalopatía de los ovinos ausente hasta la fecha en la Argentina.
“Ante el primer resultado, el Servicio Nacional incorporó a los establecimientos en un programa oficial de control y seguimiento, que contempla la restricción de movimientos de las unidades productivas afectadas, junto con una vigilancia intensificada y la implementación de medidas sanitarias de contención, destinadas a evitar la diseminación de la enfermedad. Todas estas medidas siguen en curso luego de la reconfirmación del segundo análisis”, se informó en el comunicado.
También se notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) de Paraguay, con el que se acordó ahondar en la investigación epidemiológica.
Luego de un primer cierre preventivo de las exportaciones de carne y derivados ovinos, el organismo dijo que “se encuentra trabajando en la adecuación de los certificados de exportación, a fin de garantizar la continuidad de los mercados internacionales y evitar disrupciones en los envíos. Para esta adecuación, se tendrán en cuenta las recomendaciones internacionales previstas por la OMSA para la exportación de mercancías de origen ovino y caprino procedentes de socios comerciales con distinta condición a país libre”.
“Argentina manifestará a los países su intención de continuar exportando productos seguros, a fin de sostener los mercados internacionales bajo condiciones sanitarias adecuadas, como embriones, cueros y pieles, gelatina, colágeno, sebo y sus derivados, así como lana y fibra ovina. En cuanto a la carne ovina y caprina, también se las considera mercancías seguras siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo, conforme a los estándares sanitarios internacionales”, se explicó desde el gobierno.
Para el resto de los productos, como ovinos y caprinos en pie, harinas proteicas y lácteos de estas especies, se propondrá la aplicación de medidas de mitigación específicas, de acuerdo con las recomendaciones de la OMSA para cada tipo de mercancía.
El scrapie es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a ovinos y caprinos, con presencia en Brasil, Estados Unidos, Canadá, países de la Unión Europea y África. Está incluida dentro de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causada por proteínas anormales (priones) que inducen la transformación de proteínas normales del sistema nervioso central.
La patología se transmite de manera vertical, principalmente durante el parto, y se caracteriza por la aparición de signos clínicos como prurito intenso (rascado), ataxia (alteraciones de la marcha), temblores, pérdida de peso, aislamiento y cambios de comportamiento.
Cabe destacar que no se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a bovinos ni se transmite por su carne o leche.