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¿Se terminó el negocio financiero para las empresas agropecuarias? Nada que ver: sigue más vivo que nunca

“El negocio financiero no se terminó; lo que se terminó es el negocio financiero que había antes, que implicaba tomar deuda en pesos con tasas de interés reales negativas. Pero nuevos negocio...

¿Se terminó el negocio financiero para las empresas agropecuarias? Nada que ver: sigue más vivo que nunca

“El negocio financiero no se terminó; lo que se terminó es el negocio financiero que había antes, que implicaba tomar deuda en pesos con tasas de interés reales negativas. Pero nuevos negocio...

“El negocio financiero no se terminó; lo que se terminó es el negocio financiero que había antes, que implicaba tomar deuda en pesos con tasas de interés reales negativas. Pero nuevos negocios financieros siguen más vivos que nunca”.

Así lo indicó Hernán Satorre, consultor especializado en empresas agropecuarias, en referencia a un aspecto clave que tiene y tendrá cada vez mayor relevanncia para configurar los márgenes en el sector.

La rentabilidad de las empresas agropecuarias ya no es un regalo del contexto macroeconómico, sino un trofeo de la gestión empresarial rural eficiente. “El recurso escaso en la campaña 2026/27 será la liquidez. El negocio agropecuario va a premiar al que mejor gestione el capital”, aseguró Satorre en un artículo publicado en Contenidos CREA.

El consultor explicó que en la actual coyuntura, en los diferentes rubros agropecuarios, existen empresas con producciones y escalas comparables que tienen resultados económicos disímiles.

“Hay empresas que ganan y pierden dinero haciendo lo mismo; se acabó el análisis del negocio por commodity: la clave ahora es la gestión, el análisis y la información”, sentenció.

 

No se trata de “hacer lo mismo que hacen todos”, sino de comprender cuáles son las ventajas competitivas presentes en cada empresa para aprovecharlas al máximo posible.

Con niveles de deuda en dólares tan elevados en el sector agropecuario, el margen de error en la campaña 2026/27 se reducirá a la mínima expresión, lo que obliga a eficientizar la gestión productiva, comercial y financiera.

En ese sentido, mencionó que la clave consiste en gestionar commodities agrícolas como activos financieros, considerando todas las alternativas posibles disponibles en el mercado para evitar perder oportunidades. Sentarse arriba del silobolsa puede parecer lo más seguro, pero puede terminar siendo contraproducente.

“Yo vendo granos a medida que necesito liquidez’, se escucha muchas veces, pero lo que debe hacerse es rentabilizar el capital disponible. Si aparecen oportunidades comerciales, activar ventas y gestionar la liquidez de manera profesional”, explicó.

En ese sentido, contar con información de calidad –como la aportada por las normas de gestión CREA–, es vital para poder decidir dónde poner el foco y cuándo es recomendable sacar el pie del acelerador.

“Soltar un campo arrendado malo o un negocio que genera pérdidas cuando una empresa está complicada financieramente es lo más recomendable en la actual coyuntura, porque sostener negocios malos no es sólo asumir una pérdida, sino resignar capital que podría estar rentabilizándose a través de inversiones productivas, comerciales o financieras”, remarcó.

En cuanto a la gestión de la liquidez, el especialista además indicó que existen alternativas no bancarias para proveerse de ese recurso, como es el caso de instrumentos bursátiles (como Obligaciones Negociables o pagarés electrónicos), esquemas asociativos o aportes de inversores (fideicomisos).

Fuente: https://bichosdecampo.com/se-termino-el-negocio-financiero-para-las-empresas-agropecuarias-nada-que-ver-sigue-mas-vivo-que-nunca/

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