
Se acabó la joda: Los productores acreedores del acopio Huergo Cereales irán a la Justicia ante el silencio de los empresarios y una deuda que crece
El conflicto por la situación de Huergo Cereales sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Según cuentan en la zona de Chivilcoy, un grupo creciente de prod...
El conflicto por la situación de Huergo Cereales sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Según cuentan en la zona de Chivilcoy, un grupo creciente de productores agropecuarios decidió avanzar por la vía judicial ante la falta de propuestas concretas de pago por parte de la firma que adeuda pagos por la compra de cereal para acopio.
Según pudo reconstruirse a partir de distintas fuentes locales y sectoriales, ya son más de 70 los productores afectados en Chivilcoy, Chacabuco y otras zonas productivas, que entregaron granos y no lograron cobrar. El problema, que comenzó a visibilizarse en las últimas semanas, combina cheques rechazados, deuda acumulada y ausencia de definiciones por parte de la empresa.
De acuerdo a información publicada en el Banco Central, Huergo Cereales acumula 481 cheques rechazados, lo que expone una situación financiera crítica, que eleva la deuda a casi 3 mil millones de pesos. A eso se suma su reciente aparición en los registros del BCRA con calificación negativa, lo que confirma el deterioro de su perfil crediticio.
En este contexto, y luego de reuniones sin resultados concretos, varios productores optaron por iniciar acciones judiciales para intentar recuperar el dinero adeudado. La decisión se consolidó tras un encuentro realizado a comienzos de marzo, donde la única alternativa planteada por representantes de la firma no logró consenso entre los damnificados.
Esa propuesta, que se presentó en el Club de Huergo, incluía la posibilidad de conformar una nueva estructura operativa “hacia adelante”. Una especie de intento de empezar de 0, “borrando las deudas”, lo que fue interpretada por los productores como insuficiente frente a las deudas ya generadas. El punto central del rechazo fue la falta de garantías sobre el recupero de los granos ya entregados.
Un relevamiento del medio Sector Vivo, de Chivilcoy, da cuenta de un clima de fuerte malestar entre los productores, que reclaman definiciones claras y cuestionan la falta de respuestas de los responsables de la firma. En ese marco, la judicialización aparece como el único camino viable para intentar ordenar la situación.
De hecho, comenzaron a repetirse escraches públicos y memes en las redes sociales de perjudicados contra Jorge Romero y Gustavo Giambroni, las autoridades de la empresa. Según cuenta el periodista Diego Magrini, los empresarios optaron “por una estrategia de evasión, negándose a dar la cara y ofrecer explicaciones a los damnificados”.
El caso ya excede lo estrictamente comercial. La magnitud del pasivo y la cantidad de actores involucrados generan preocupación en toda la región, donde Huergo Cereales operaba como un acopio relevante dentro del circuito granario.
Además, el episodio vuelve a poner en discusión los mecanismos de control dentro del negocio de granos, especialmente en lo que respecta a la cadena de pagos y la exposición de los productores frente a intermediarios con dificultades financieras, algo que en localidades como Palemón Huergo o Coronel Mom se evidencia rápidamente cuando esa cadena de pagos se rompe.
Mientras tanto, el escenario sigue abierto. Sin una propuesta de pago concreta ni señales claras de recomposición, el conflicto escalará a tribunales y suma incertidumbre en una zona donde la actividad agrícola depende, en gran medida, de la confianza entre las partes.