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Por la retención de hacienda, en abril se derrumbó la faena de vacunos y el consumo de carne habría caído a un mínimo histórico cercano a 40 kilos anuales por habitante

Según los datos publicados por la Secretaría de Agricultura, en abril los ganaderos vendieron a los frigoríficos 960 mil cabezas de ganado bovino, lo que resulto 15% inferior a lo enviado en el ...

Por la retención de hacienda, en abril se derrumbó la faena de vacunos y el consumo de carne habría caído a un mínimo histórico cercano a 40 kilos anuales por habitante

Según los datos publicados por la Secretaría de Agricultura, en abril los ganaderos vendieron a los frigoríficos 960 mil cabezas de ganado bovino, lo que resulto 15% inferior a lo enviado en el ...

Según los datos publicados por la Secretaría de Agricultura, en abril los ganaderos vendieron a los frigoríficos 960 mil cabezas de ganado bovino, lo que resulto 15% inferior a lo enviado en el mismo mes del año pasado.

Tomando como referencia un peso promedio de 230 kilos por res faenada, la producción de carne habría llegado a 221.000 toneladas, a las que hay que restar exportaciones estimadas en las 65.000 toneladas ese mismo mes.

A la demanda interna le quedaron entonces 156.000 toneladas, lo que significan apenas 40 kilos por habitante. Respecto del promedio de consumo del año pasado, que fue de 50 kilos, la caía en abril sería de 20%. Si tomamos solamente el promedio del primer cuatrimestre, que fue de 43,5 kilos, la baja llega al 13%.

Las mayores caídas porcentuales en la oferta de ganado se dieron en la categoría novillos, que bajó 28%, y en vacas, que se redujo 12,3%. En tanto, la faena de vaquillonas se redujo 12,5% y la de novillitos 11,5%.

Estas reducciones en la oferta de hacienda tiene que ver con “un fuerte proceso de retención que arrancó -según mi parecer- cuando se conoció el resultados de las últimas elecciones presidenciales pero que se profundizó en los últimos 6 meses, período en el cual la faena bajó 10%”, dijo el analista Víctor Tonelli.

Esa tendencia a la retención es posible gracias a que ya no hay restricciones comerciales: el gobierno no limita exportaciones ni controla los precios del ganado ni de la carne como hizo el kirchnerismo. La contracara, de hecho, es una fuerte caída del consumo interno.

La caída en la faena de novillos, novillitos y vaquillonas tiene que ver con diferentes factores.

En primero lugar, se debe a que los ganaderos cuentan con una muy buena oferta forrajera, gracias a las lluvias de los últimos meses. Esto permite más recrías (mantener más tiempo los bovinos en el campo) y que entonces la hacienda llegue con más estructura al período de engorde final.

Además hay una muy buena relación para usar maíz en la producción de carne, lo que favorece el agregado de kilos en los feedlots. Los corrales están estirando los procesos de terminación, y por eso cuentan con un stock de más de 2 millones de cabezas a pesar de que los criadores vendieron 25% menos que en el primer cuatrimestre del año pasado.

¿Un indicador del inicio del ciclo de retención de hembras? Gracias a los buenos precios y las lluvias, los criadores redujeron 13% la venta de terneras

La reducción en la caída de vacas se debe principalmente a que las preñeces están dando muy buenos resultados. Los datos que se van conocieron indican niveles que superan el 90% en diferentes municipios de la provincia de Buenos Aires, donde se juega el principal partido de la cría vacuna.

Hay menos vientres vacíos, eso reduce su faena, y a su vez los que se descartan en lugar de ser vendidos a los frigoríficos van a los feedlots para el agregado de valor aprovechando los precios del maíz y el consecuente cambio de categoría de la hacienda.

Fuente: https://bichosdecampo.com/por-la-retencion-de-hacienda-en-abril-se-derrumbo-la-faena-de-vacunos-y-el-consumo-de-carne-habria-caido-a-un-minimo-historico-cercano-a-40-kilos-anuales-por-habitante/

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