Agro Escuchar artículo

Pioneros de las “gallinas libres de jaula”, su experiencia sirvió para armar el primer protocolo sobre esa actividad: Los socios de Ekko ahora apuntan a que los huevos se clasifiquen distinto, para que el consumidor sepa su origen

El boom del consumo de alimentos considerados más naturales durante la pandemia, fue una tendencia que emprendimientos como el de ...

Pioneros de las “gallinas libres de jaula”, su experiencia sirvió para armar el primer protocolo sobre esa actividad: Los socios de Ekko ahora apuntan a que los huevos se clasifiquen distinto, para que el consumidor sepa su origen

El boom del consumo de alimentos considerados más naturales durante la pandemia, fue una tendencia que emprendimientos como el de ...

El boom del consumo de alimentos considerados más naturales durante la pandemia, fue una tendencia que emprendimientos como el de Ekko Huevos supieron leer a la perfección. Frente a consumidores cada vez más informados, el éxito comercial parecía asegurado para quien fuera lo más transparente posible con sus procesos productivos.

Ese fue el motor detrás del proyecto de los socios Pablo y Aníbal Campitti, y Carlos Mior, que en la localidad santafesina de Aldao levantaron un proyecto de huevos de gallinas libres de jaula, uno de los primeros en su tipo –aseguran ellos- en Argentina.

“Somos tres locos que arrancamos con algo que no existía. Empezamos al revés, haciendo algo sin preguntarle a la gente si lo necesitaba. Y este era un nicho no cubierto en Argentina. Nos convencimos y le dimos para adelante”, dijo a Bichos de Campo Pablo Campitti, la cara más visible del emprendimiento.

Tomando de referencia lo hecho por el veterinario especialista en aves Bernardo Kojic, quien se volvió un gran amigo de los tres socios, en 2021 avanzaron con la importación de implementos para levantar el primer gallinero.

“Investigando veíamos que todo era vía Europa. Nos contactamos con empresas de Alemania y Bélica y trajimos todo para automatizar el galpón, que puede ser manejado por una sola persona. Su dimensión es de 50 metros por 14 y puede albergar de 7 mil a 8 mil aves”, señaló Campitti. Actualmente poseen dos galpones y unos 15 mil animales, de los que obtienen en promedio 13 mil huevos diarios.

Y en esta historia de comienzos al revés, los socios lograron el interés del supermercado Carrefour –que ya venía vendiendo distintos productos orgánicos y ecológicos a través de su marca Huella Natural- antes de tener un protocolo auditado por Senasa. En verdad, dicho esquema no existía como tal y los productores terminaron siendo la inspiración de lo que hoy se conoce como “la 280”, una normativa que define los parámetros que debe cumplir cualquiera que busque certificar sus huevos libres de jaulas. Pero el camino estuvo lejos de ser sencillo.

“Hicimos un trabajo de tres años para poder sacar lo que hoy es la Disposición 280, que refiere a este tipo de producción. De hecho, miembros de Senasa vinieron a nuestro establecimiento a armar gran parte del protocolo con el que hoy te auditan. No voy a mentir, no es uno fácil. Pero no es imposible, solo lleva mucho trabajo y tiempo”, afirmó Campitti.

Una ONG afirma que la producción de huevos de “gallinas libres de jaula” es “segura y viable”, y llama a los productores avícolas a sumarse a esa transición

El primer paso fue bautizar a la empresa. Como no estaba permitido referenciar lo orgánico u ecológico en forma directa, le buscaron la vuelta y se decidieron por el nombre Ekko, por una ninfa de la mitología griega. Luego vino la parte más seria, la de las reglas.

“Lo primero que te piden es la trazabilidad del alimento, que sepas dónde lo comprás, de qué lote, en qué fecha. Nosotros hacemos molienda propia. Luego deben coincidir la cantidad de huevos que producís con los que vendés. Porque es muy fácil vender huevos de jaula como libres de jaula, y eso se da mucho en nuestro país. Ahí hay un problema gravísimo y mucha informalidad. El 90% de ese huevo es informal en Argentina. Este protocolo lo que te da es una chapa para vender en cualquier lado seguro con lo que ofrecés”, apuntó el emprendedor, que aseguró que hoy es auditado cada 6 meses para controlar su flujo de ventas. Como si eso fuera poco, debe tramitar papeles para mover cada carga de huevos para la venta.

Otro aspecto contemplado fue la sanidad. De acuerdo a la normativa, no está permitido aplicar preventivos, aditivos ni ninguna hormona que favorezca la postura de las gallinas. Por tal motivo, Campitti realiza cada varios meses análisis en laboratorio, para resguardar la calidad de los huevos que obtienen.

“Con eso demostramos que no les damos nada adicional a las gallinas. Lo cierto es que hoy hay una sola forma de saber si un huevo es o no de jaula. Es con una luz ultravioleta. Al pasarla por el huevo, te permite ver los aros que quedaron en la cáscara del huevo al rodar por la jaula. Si los tiene, no es libre de jaula. Esto sucede porque ni bien se produce tiene la cáscara más blanda. No tenés otra forma de saberlo. Y se controla con estas auditorías de Senasa. Para eso importa el protocolo”, remarcó el santafesino.

 

Bernardo Kojic nos explica la movida de las “gallinas felices”: Las multis ya piden en Argentina huevos “libres de jaula”

A todo lo mencionado, Ekko Huevos sumó un aspecto adicional: las gallinas tienen salida a campo, pastorean alfalfa, y las salas de recolección cuentan con piso de porcelanato, para mantener una mayor limpieza.

Pero a pesar de todos estos esfuerzos, durante 2 años el proyecto no consiguió su habilitación. En contraposición, otra empresa del rubro, e incluso de la misma provincia, logró tramitarlo antes.

“A pesar de que gran parte de la normativa se basó en nuestro establecimientos, tuvimos problemas con gente interna y externa de Senasa que nos frenaron el trámite. Tuvimos que viajar mucho, hablar con mucha gente, hasta que llegó el momento de que algunas de esas personas se fueron. Probablemente estaban muy cansados de nuestra presencia e insistencia. Ahí recién logramos que nos auditaran y conseguimos el atributo”, recordó Campitti.

-¿Qué crees que pasó?- le preguntamos.

-Siendo mal pensado te diría que nos escondieron el expediente. A los que hacemos este tipo de huevos nos han llegado a decir que ocupábamos una porción del mercado que no nos correspondía, y la verdad que nosotros somos apenas el 3% de la producción. No le hacemos mal a nadie.

La historia de Ekko terminó encaminándose y finalmente lograron convertirse en proveedores de Carrefour. Además, a la brevedad lanzarán su ecommerce para vender, con envío a domicilio, huevos en Capital Federal, Córdoba y Rosario.

Pero aún con estos éxitos, Campitti cree que todavía hay mucho para mejorar en el sector.

“Argentina hoy es uno de los pocos países que todavía clasifica los huevos por tamaño. El 1 es el más grande y el 5 el más chico. En el resto del planeta se clasifican según la procedencia, lo que te permite saber qué estas comiendo. El 0 es un huevo orgánico, el 1 es un huevo libre de jaula con salida a campo, el 2 es un libre de jaula sin salida a campo, y el 3 es de jaula. Cuando vos vas a Europa, en la caja te aparecen estos números, mientras que acá solo sabes su tamaño. Es una información media tramposa para el consumidor, porque el tamaño no dice nada de la calidad”, dijo.

Y añadió: “Yo siempre digo que el mejor huevo es el 3, el más chico, porque ahí está concentrado el mayor poder proteico. El grande tiene mayor contenido de agua y en la sartén te va a quedar igual porque eso se evapora. Falta mucha información y por eso venimos peleando, para que el consumidor sepa qué compra y se controle a las grandes cadenas”.

-¿Qué consejo les darías a quienes se quieren meter en esto?

-Primero que se animen. Hoy estamos asesorando a entre 15 y 20 emprendimientos para que arranquen y no cometan los errores que cometimos nosotros. Queremos que si quieren algún día auditar por Senasa, lo hagan con todos los elementos a la mano. Nosotros pasamos por muchas, nos hemos equivocados y hoy queremos ayudar. Yo el negocio lo veo por otro lado: si somos más, va a haber más presencia del producto y los consumidores tendrán más posibilidad de elegir. Cuando hubo solo 1 empresa habilitada, la gente se conformaba. Queremos ser más.

-¿Tienen algún otro proyecto entre manos?

-Vamos a lanzar el ecommerce, en los próximos días participaremos de la Bioferia, y en paralelo estamos armando un protocolo para pollos, que queremos presentar en Senasa.

Fuente: https://bichosdecampo.com/pioneros-de-las-gallinas-libres-de-jaula-su-experiencia-sirvio-para-armar-el-primer-protocolo-sobre-esa-actividad-los-socios-de-ekko-ahora-apuntan-a-que-los-huevos-se-clasifiquen-distinto-para/

Comentarios
Volver arriba