Petróleo abajo, cultivos arriba: Neuquén tiene todo listo para poner bajo riego 5 mil hectáreas en plena zona de Vaca Muerta
¿Se puede producir un olivar, un viñedo o un lote de forraje arriba de Vaca Muerta? ¿Se podrían juntar el extractivismo y la producción en mismo predio? ¿Pueden servir las tierras de Vaca Mue...
¿Se puede producir un olivar, un viñedo o un lote de forraje arriba de Vaca Muerta? ¿Se podrían juntar el extractivismo y la producción en mismo predio? ¿Pueden servir las tierras de Vaca Muerta para producir alimento para vacas vivas? En Neuquén quieren que la respuesta sea sí. El gobierno provincial anunció que espera firmar en octubre un convenio con las empresas hidrocarburíferas para avanzar con un proyecto que apunta a poner bajo riego unas 5.000 hectáreas en la región donde la actividad petrolera cambió por completo la economía de la provincia.
La idea tiene algo de paradoja geográfica. En una zona asociada casi exclusivamente con torres de perforación, camiones, ductos y pozos petroleros, el gobierno neuquino pretende sumar también hectáreas productivas. Y no habla solamente de pasturas. Entre las alternativas que se analizan aparecen forrajes, olivos, frutos secos, vid y cerezas.
El gobernador Rolando Figueroa adelantó que el acuerdo con las operadoras podría firmarse durante la Argentina Oil & Gas Patagonia, que se realizará entre el 19 y el 22 de octubre en la ciudad de Neuquén. Según explicó, las empresas ya comenzaron a presentar sus programas de inversión y durante este año se realizarían pruebas piloto sobre determinadas superficies.
El proyecto tiene una particularidad importante. No se pretende utilizar para el riego el agua de recupero de la actividad hidrocarburífera. La propuesta consiste en aprovechar las denominadas “redes azules”, la infraestructura que transporta agua cruda desde los ríos Neuquén y Colorado hacia las zonas donde operan las compañías. La captación para los proyectos productivos se realizaría antes de que esa agua ingrese al circuito destinado a la actividad petrolera.
La apuesta es que una infraestructura construida alrededor del desarrollo de Vaca Muerta pueda servir también para generar otra actividad económica. El propio Figueroa planteó que el gas y el petróleo deberían permitir financiar nuevas producciones y que la provincia no debería quedarse solamente con la economía hidrocarburífera.
La convivencia entre petróleo y producción agropecuaria, de todos modos, no es una idea completamente inédita. En distintos puntos de la región de Vaca Muerta ya existen productores y establecimientos que desarrollan actividades ganaderas o agrícolas mientras debajo del territorio avanza la explotación hidrocarburífera. Lo novedoso del programa provincial es intentar llevar esa convivencia a una escala mayor mediante infraestructura de riego.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de Neuquén para ampliar su superficie productiva. En paralelo, la provincia trabaja en el denominado Corredor del Viento, entre Piedra del Águila y Picún Leufú, donde proyecta incorporar cerca de 50.000 hectáreas bajo riego. Allí el objetivo está más directamente vinculado con la producción de forraje, el engorde y la ganadería.
En el caso de Vaca Muerta, la provincia busca primero probar qué producciones pueden funcionar y cómo responden los suelos. “Necesitamos tener certeza de que lo que queremos producir en Vaca Muerta se dé”, explicó Figueroa. A partir de esas pruebas, el gobierno pretende avanzar hacia un programa agrícola-ganadero para la zona.