
No me tomes el agua: Diseñaron un sistema de rejas para evitar que los guanacos salvajes compartan los bebederos con las ovejas
En algunos campos de la Patagonia, los guanacos tienen la costumbre de acercarse a los bebederos instalados para las ovejas. El problema es que esa agua tiene un costo para el productor y está des...
En algunos campos de la Patagonia, los guanacos tienen la costumbre de acercarse a los bebederos instalados para las ovejas. El problema es que esa agua tiene un costo para el productor y está destinada a abastecer al ganado. Para reducir los roces entre la actividad ovina y la fauna silvestre, WCS Argentina diseñó un sistema de aleros protectores que permite mantener a los camélidos alejados de esas instalaciones sin impedirles el acceso al agua en la naturaleza.
La solución surgió de una necesidad concreta de los establecimientos ganaderos, donde el uso compartido de fuentes artificiales de agua puede incrementar los costos de producción y reducir la disponibilidad del recurso para los animales domésticos. La propuesta consiste en instalar una estructura rígida sobre los bebederos, con dimensiones y soportes específicos para impedir que los guanacos lleguen al agua.
WCS Argentina tomó como punto de partida experiencias de productores, evidencia científica y observaciones obtenidas mediante cámaras trampa instaladas en los campos. Esos registros permitieron ver cómo los animales se acercan a los bebederos y qué características de las estructuras existentes les permiten sortear las barreras.
“Detectamos esta necesidad a partir del trabajo que venimos realizando con productores en los últimos años, acompañándolos en la implementación de un enfoque de manejo ganadero regenerativo y en coexistencia con la vida silvestre”, explicó María José Bolgeri, gerente de manejo regenerativo de WCS Argentina.
La organización sostiene que el objetivo es encontrar un equilibrio entre las necesidades del ganado y la conservación de los pastizales, el suelo y el agua, sin convertir la presencia de fauna nativa en un problema permanente para los productores.
La experiencia acumulada también permitió identificar algunos detalles que pueden definir si el sistema funciona o no. Según las observaciones de las cámaras trampa, los guanacos pueden deformar las coberturas blandas y hasta arrastrarse para alcanzar el agua cuando el alero es demasiado corto.
Por eso, la guía técnica publicada por WCS Argentina recomienda utilizar materiales rígidos y contempla una extensión de al menos dos metros de ala desde el centro del bebedero hacia afuera. La estructura del techo, los soportes y la altura también son aspectos importantes para que el dispositivo cumpla su función.
El modelo fue pensado para sistemas de producción ovina con animales de porte estándar. Si en el establecimiento se crían ovejas de mayor tamaño o también hay vacunos y equinos, es necesario evaluar modificaciones para que el ganado doméstico pueda seguir accediendo al agua sin dificultades.
La propuesta parte de una particularidad de estos animales. Los guanacos son una especie nativa esencial para los ecosistemas andino-patagónicos y tienen una fisiología adaptada para obtener agua de las plantas que consumen y de fuentes naturales, además de tolerar períodos sin beber.
Por eso, la intención no es impedir que accedan al agua en el ambiente natural, sino evitar que dependan de los bebederos artificiales construidos para el ganado.
El desafío tiene una dimensión mayor en una región donde los guanacos se distribuyen de manera desigual y su presencia puede plantear dificultades de manejo en determinadas zonas. WCS Argentina trabaja con productores en la planificación del pastoreo, la conservación de los pastizales y el desarrollo de estrategias de manejo de fauna basadas en evidencia científica.
Credito Ezequiel Infantino WCS ArgentinaLa organización ya implementó su modelo de ganadería regenerativa en más de 400.000 hectáreas de la Patagonia. Entre las iniciativas que impulsa también figura la certificación de fibras naturales, como una vía para mejorar las condiciones productivas y comerciales de los establecimientos.
Así, una estructura colocada sobre un bebedero busca resolver una disputa cotidiana por un recurso básico. Las ovejas conservan el acceso al agua que les prepararon sus dueños y los guanacos siguen siendo parte del paisaje patagónico, aunque tengan que buscar su próxima bebida en otro lado.