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No me quemés: Terminó con decenas de trabajadores despedidos e inversores estafados la novela del grupo Surmax y el frigorífico American Meat

Las segundas partes nunca fueron buenas, y si sos inversor o laburante del denominado Grupo Surmax esto resulta ser mucho peor: En enero de este año, Bichos de Campo informó que ...

No me quemés: Terminó con decenas de trabajadores despedidos e inversores estafados la novela del grupo Surmax y el frigorífico American Meat

Las segundas partes nunca fueron buenas, y si sos inversor o laburante del denominado Grupo Surmax esto resulta ser mucho peor: En enero de este año, Bichos de Campo informó que ...

Las segundas partes nunca fueron buenas, y si sos inversor o laburante del denominado Grupo Surmax esto resulta ser mucho peor: En enero de este año, Bichos de Campo informó que dicha empresa captaba fondos de pequeños inversores para llevar a cabo un agresivo plan de expansión en la producción de carne, aún cuando ya mostraba una gran cantidad de cheques rechazados. Ahora, solo ocho meses después, tenemos que contar un desenlace que parecía cantado, con un frigorífico cerrado y 80 personas que se quedaron sin trabajo. Y al menos dos estudios de abogados que ya comenzaron a reunir decenas de inversores estafados para iniciar demandas que les permitan recuperar al menos parte de su dinero. 

Desconfíe si le ofrecen producir carne con una ganancia de 70%: Surmax, un grupo que pide plata a pequeños inversores, ya acumula cheques rechazados por 2.886 millones de pesos y deudas bancarias en rojo por otros 7.147 millones

El origen de esta aventura que tentaba a los argentinos a poner plata en un fideicomiso ganadero que les devolvería una ganancia de 70% en pesos o 14% en dólares se remonta a unos años atrás: el grupo Surmax captaba inversores con agresivas campañas en las redes sociales y mostraba como su mejor argumento la reactivación de un “frigorífico modelo” llamado American Merat en la localidad de Cacharí, en el partido de Azul.

Allí las obras comenzaron en 2023 y se terminaron un año más tarde, con una inversión para armar un “Ciclo 2”, como se conoce en la jerga a las plantas de faena que además realizan el desposte de la media res y el envasado de la carne directamente para enviar al mercado. Por entonces el negocio pintaba serio: “Hicieron una obra por la mitad, que a futuro iba a tener túneles de congelado y cámaras de refrigeración, pero solo concretaron un túnel muy chiquito y una cámara”, contó una fuente que conocía ese lugar. Como sea, fue suficiente como para convencer a muchos incautos inversores.

Como empresa, Surmax nació en 2018 y sus caras más visibles eran el empresario Marcelo Manes, el financista Omar De Lucca y un brasileño llamado Tanagildo Aguiar Feres Junior, entre otras personas. Operaba mediante Agropecuaria Surmax y decía integrar los diferentes eslabones de la producción ganadera, para comercializar carne tanto en el mercado interno como en la exportación a través de firmas como Argus Meats, Argus Beef y Argus Grill. El sueño del pibe: mientras abría carnicerías en barrios acomodados de Buenos Aires, prometía exportaciones directas a Brasil y Estados Unidos.

En tiempos en que el frigorífico relucía captaba dinero de pequeños inversores mediante el Fideicomiso Ganadero Surmax y otras figuras que no tenían ningún tipo de control estatal y mucho menos habilitación de la Comisión Nacional de Valores (CNV). La inversión mínima promocionada oscilaba entre 500 y 600 dólares, pero hubo personas que confiaron demasiado en ellos y colocaron en la aventura los ahorros de toda una vida. 

Cuando este medio publicó la primera alerta en enero de 2026, los Cuit de las empresas ligadas a este grupo acumulaban más de 500 cheques rechazados sin fondos que sumaban 2.886 millones de pesos. También había préstamos incumplidos en diversas entidades bancarias por otros 7.147 millones de pesos, varios de ellos ya en categorías 2 y 3. Hasta ese momento, Surmax mantenía lujosas oficinas con vista al río en Vicente López, que ahora ha mudado a otras mucho más modestas sobre la avenida Córdoba al 1300, donde no parece haber nadie ni para atender el teléfono y mucho menos brindar explicaciones a los damnificados, a quienes atienden con turno.

Según los registros oficiales, la situación ha empeorado notablemente. El frigorífico American Meat mantiene actualmente una deuda en situación de incobrabilidad (4 y 5) que suman 4.173 millones de pesos, más 1.031 millones adicionales en cheques rechazados. En tanto que Agropecuaria Surmax SA acumula un pasivo bancario por otros 1.121 millones (todo en categoría 4 de riesgo alto) y cheques incobrables por otros 311 millones. En este escenario son muchos los inversores que se han encontrado con que la firma les ha dejado de pagar sus retornos de capital y mucho menos los dividendos que les habían prometido. 

Frente a las preguntas obvias, los integrantes de este grupo económico comenzaron a echarse culpas entre ellos: los del fideicomiso acusaban de una estafa a los del frigorífico y a la inversa. De Lucca, el responsable financiero del grupo, grabó un video que ensayaba alguna respuesta un poco más racional, atribuyendo las demoras en los pagos a un proceso de “normalización de tasas, acompañando el contexto económico actual y el crecimiento de nuestras unidades de negocio”. Pero a la vez ganaba tiempo, aduciendo que “el objetivo es claro: continuar generando rentabilidad real, con un modelo productivo sólido y sostenible para nuestros inversores”.

 

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Del lado de American Meat, perteneciente a Manes, un abogado llamado Hernán Hechter era últimamente una de las pocas voces audibles que quedaban para hacer ese tipo de preguntas. “Mientras el frigorífico siga trabajando las expectativas son las mejores”, contestaba este hombre ante los inquietos inversores que reclamaban por su dinero. Hablaba de un proceso para capitalizar la empresa y prometía cumplir con todos los pagos pendientes. Pedía paciencia.

El problema es que el frigorífico American Meat ya dejó de trabajar. Tal como informó Bichos de Campo en su momento, esta planta ubicada en Azul faenó 3.500 bovinos en 2022, unos 6.400 en 2023, creció a 9.400 en 2024 y descendió a 6.900 en 2025, cuando empezaron a rebotarle los cheques. Este año, según datos oficiales hasta fin de agosto, cayó bruscamente  a 2.500 cabezas, con el agravante de que la planta no tuvo actividad desde febrero y hasta fines de mayo. Entre junio y agosto hubo cierto repunte de la mano de otro grupo inversor, pero todo paree haber terminado en una nueva estafa. Desde el 20 de agosto, los 80 trabajadores de la carne se quedaron sin ingresos. En la calle. 

Fue un papelón hasta para el propio intendente de Azul, Nelson Sombra, quien el 10 de junio recorrió las instalaciones de American Meat anunciando su reapertura de la mano de un supuesto nuevo responsable del establecimiento, un matarife llamado Diego Echeverría, que ya había estado  involucrado en otros escándalos pero de los que nadie en Azul advirtió porque allí se presentaba como “Etcheverry”.

“Estamos apuntando a desarrollar un esquema que combine exportación y consumo interno. Comenzaremos con ambos mercados y la idea es que, en algunos meses, podamos alcanzar una faena de 500 animales diarios para distintos destinos de exportación”, decía en ese momento el supuesto empresario que iba a reactivar el trabajo y que a fines de agosto abandonó abruptamente el escenario y dejó en banda a los trabajadores. En ese momento, entre el 11 y el 27 de agosto, la firma Agroguay SA con la que operaba este sujeto había ya acumulado 122 cheques sin fondos por 1.378 millones de pesos.

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La planta de Cacharí tenía 50 empleados fijos en todos los sectores, más 20 a 30 jornaleros según la cantidad de trabajo para sacar adelante. Nunca pudieron recuperar los salarios que les debían y ahora se quedaron directamente sin empleo. El 20 de agosto pasado el mencionado Etcheverría “levantó toda la mercadería y se esfumó”. Incluso dejó un remanente de animales en los corrales que Senasa ordenó faenar en los días subsiguientes. 

Mientras tanto, según puedo averiguar este medio, hay por lo menos unos 40 inversores estafados por el grupo Surmax que ya han tomado contacto con dos estudios de abogados especializados, SOC Estudio Sanzi y Barone & Asociados, para que inicien el proceso para ver si pueden recuperar una parte de los fondos que colocaron en este alocada aventura ganadera.

“Vos podes ser parte del motor productivo de nuestro país Te asesoramos para invertir en proyectos reales, ciclos de producción y comercialización de carne”, decían hasta hace unas pocas semanas los avisos de Surmax. Ahora, por lo menos, han dejado de actualizarse.

Fuente: https://bichosdecampo.com/no-me-quemes-termino-con-decenas-de-trabajadores-despedidos-e-inversores-estafados-la-novela-del-grupo-surmax-y-el-frigorifico-american-meat/

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