
¿Mediterránea o Murrah? Una investigación en la Universidad del Nordeste tratará de dilucidar qué raza de búfala produce más y mejor leche
Como señal de que la producción de búfalos es una actividad en franco crecimiento en la Argentina, un becario de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE (Universidad Nacional del Nordest...
Como señal de que la producción de búfalos es una actividad en franco crecimiento en la Argentina, un becario de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE (Universidad Nacional del Nordeste) se pondrá a investigar qué razas son las que producen más y mejor leche.
Joaquín Oscar Carrillo del Pino es el joven investigador de la UNNE que, según su orgullosa universidad, trabaja en el análisis de cómo la raza del animal y la cantidad de veces que parió modifican el volumen y la composición de la leche de búfala, un producto cuya demanda también está creciendo.
La leche de búfala tiene una participación de alrededor del 15% en la producción mundial de leche, según datos de la ONU. En todo el mundo hay más de 206 millones de búfalos, la mayoría en Asia, aunque en los últimos años el número de animales creció de forma notable en América Latina, en particular en Brasil, Venezuela y Colombia. También en Argentina, donde se estima que ya hay más de 200 mil cabezas.
Ya se sabe que la leche de búfala contiene más grasa, más proteínas y más sólidos en general que la leche de vaca, y que esas características la hacen más rendidora para fabricar quesos, en especial la mozzarella y los quesos duros. Por eso, la industria láctea tiene creciente interés en este tipo de leche como materia prima.
En este escenario, Carrillo del Pino lleva adelante una investigación sobre la genética adecuada para mejorar la incipiente producción de leche de búfala en la provincia de Corrientes. “El trabajo busca dar a los productores del Litoral información para tomar decisiones sobre qué animales incorporar a sus rodeos y cómo manejarlos”, explicó la UNNE. La directora del proyecto es la doctora Gladis Rebak, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Veterinarias.
¿La raza de la búfala y la cantidad de veces que parió modifican de manera significativa cuánta leche produce y cuál es su composición?. Esa es la pregunta que tratará de dilucidar el becario, que buscará determinar el volumen de producción láctea en búfalas de las razas Mediterránea y Murrah. Al mismo tiempo, analizará la composición centesimal de la leche según raza y número de pariciones. También evaluará calidad higiénica de la leche; generará información para programas de selección genética y manejo reproductivo.
Como antecedentes, el trabajo parte de que la producción de leche de búfala fue estudiada en distintos países. En India, que es el principal productor mundial, la raza Murrah alcanza rendimientos de entre 1.800 y 2.300 kilogramos de leche por cada período de lactancia. En Italia, la raza Mediterránea es reconocida por su aporte a la fabricación de queso mozzarella, gracias a la concentración de sólidos en su leche.
En Argentina, trabajos previos analizaron la composición de la leche de búfala y su contenido de grasas, y confirmaron que su calidad es superior a la de la leche de vaca. Sin embargo, todavía hay poca información sobre cómo las distintas razas que se crían en el país se comportan en las condiciones del Litoral.
El becario realizará su trabajo de campo en un establecimiento ubicado en Paso Florentín, departamento General Paz. La zona tiene un clima húmedo, con lluvias que superan los 1.500 milímetros por año y temperaturas promedio de 21 grados centígrados, lo que favorece el crecimiento de pasturas y la cría de búfalos.
Se trabajará con 40 búfalas divididas en seis grupos según dos criterios: la raza (Murrah o Mediterránea) y la cantidad de partos anteriores (primer parto, segundo parto o más de dos partos). Todos los animales recibirán la misma alimentación y el mismo manejo, y serán ordeñados de forma mecánica en condiciones iguales para todos.
Cada semana se tomará una muestra de leche de cada animal. Las muestras se recolectarán en frascos de vidrio estériles y se transportarán refrigeradas hasta el Laboratorio de Tecnología de los Alimentos, donde se realizarán los análisis.
Además de la leche, el estudio registrará el peso de las madres al momento del parto y el peso de las crías al nacer. En los terneros —llamados bucerros— se tomarán mediciones corporales al nacer, a los 60 días y al final del período de lactancia, para hacer un seguimiento de su desarrollo.