
Los precios de la soja argentina se “divorcian” de Chicago gracias al poder de comprar de la industria aceitera
Este jueves la soja argentina volvió a diferenciarse de la estadounidense para terminar con subas de precios a contramano de la tendencia registrada en Chicago. La Bolsa de Cereales de Buen...
Este jueves la soja argentina volvió a diferenciarse de la estadounidense para terminar con subas de precios a contramano de la tendencia registrada en Chicago.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó hoy que la cosecha de soja alcanzó el 34% del área nacional para generar una oferta de 20,3 millones de toneladas sobre un total proyectado en 48,6 millones. La mayor parte se originó en el norte de la región pampeana.
La Soja CME Group (“Chicago”) en EE.UU. terminó hoy con bajas de precios intradiarias. El contrato Julio 2026 finalizó en 438,0 u$s/tonelada (-0,9 u$s/tonelada), mientras que el relativo a Septiembre 2026 (nueva cosecha) cerró en 428,8 u$s/tonelada (-0,7% u$s/tonelada) a causa del ajuste bajista que está experimentando el aceite de soja ante la posibilidad de un eventual acuerdo entre EE.UU. e Irán (aunque en realidad eso parece más “humo” político que otra cosa).
En EE.UU. el aceite de soja, a causa de su uso creciente como insumo base del biodiésel, pasó a ser un commodity más energético que agroindustrial, por lo que una baja del valor internacional del petróleo le “pega” de lleno.
No fue el caso de las posiciones de contratos de Soja Rosario más cercanos en el mercado argentino A3, que terminaron este jueves con subas ante la presión de demanda ejercida por la industria aceitera, que es el protagonista que explica el fenómeno.
El contrato Soja Rosario Mayo 2026 terminó hoy en una media de 320,0 u$s/tonelada (+0,8 u$s/tonelada), mientras que la posición Julio 2026 terminó con un valor de cierre promedio de 330,3 u$s/tonelada (+0,3 u$s/tonelada).
Los valores negociados en el mercado argentino, que parecen “desconectados” de la realidad presente en EE.UU., se sustentan en el hecho de que las fábricas oleaginosas están convalidando valores cercanos a su capacidad teórica de pago, lo que resulta inusual en esta época del año, donde abundan los productores dispuestos a vender poroto.
Más allá de la volatilidad experimentada en las últimas semanas, lo cierto es que el precio FOB spot de la harina de soja argentina está mucho más alto que un año atrás (346 hoy versus 311 u$s/tonelada), lo que contribuye a mantener firme las cotizaciones del poroto. Lo mismo se aplica al aceite de soja, aunque con una variabilidad mucho más marcada luego del inicio de la guerra entre EE.UU. e Irán.
Con el conflicto presente en Medio Oriente, las rutas logísticas presentes en esa región pasan a estar comprometidas, lo que genera un valor agregado enorme la posibilidad de originar embarques en el Mercosur, dado que se trata de una zona libre de riesgos bélicos.
En ese marco, hoy se registraron Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de harina de soja por 270.686 toneladas para embarques por realizar en junio próximo. Un volumen enorme.
Como la industria recién está comenzando a declarar los embarques del mes que viene, tiene aún por delante una cuota de originación de soja significativa, lo que lleva a los encargados de compra a no escatimar precios ofrecidos para poder concretar operaciones con suficiente rapidez.
No se trata de un capricho: la competencia de los otros granos gruesos, maíz y girasol, es muy intensa, porque ambos productos permiten generar márgenes más que interesantes con los elevados rendimientos logrados en la presente campaña.