Lo último que se pierde es la esperanza: A pesar de los paños fríos de Caputo, la industria pide que Milei anuncie una quita de retenciones a la carne
La confirmación del ministro de Economía, Luis Caputo, de que no habrá nuevos anuncios sobre retenciones en el corto plazo volvió a enfriar las expectativas de distintos sectores productivos. S...
La confirmación del ministro de Economía, Luis Caputo, de que no habrá nuevos anuncios sobre retenciones en el corto plazo volvió a enfriar las expectativas de distintos sectores productivos. Sin embargo, en la cadena de ganados y carnes todavía persiste el reclamo por la eliminación del derecho de exportación del 5% que pagan los embarques de carne vacuna provenientes de novillos, una medida que, según exportadores e industriales, permitiría mejorar la competitividad, estimular la producción y generar más divisas.
En el marco de la Exposición Rural de Palermo, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, Mario Ravettino, volvió a poner el tema sobre la mesa y destacó el fuerte impacto que tendría la medida para las empresas exportadoras.
“Siempre que venimos a la Rural hay expectativas con este tema. La industria exportadora necesita esa quita para estabilizar sus márgenes. Ese 5% de retenciones para el Estado representa muy poco, unos 130 millones de dólares al año. Es mucho para nosotros y poco para el Estado. Ojalá tengamos suerte y recibamos este año la noticia”, sostuvo el dirigente.
Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), Daniel Urcía, coincidió con ese diagnóstico y advirtió que la industria atraviesa una compleja combinación de mayores costos y menor oferta de hacienda.
Según explicó, el escenario se agravó por el fuerte deterioro del negocio de los subproductos, que históricamente ayudaban a equilibrar los números de los frigoríficos. A eso se sumó un fuerte incremento de los costos operativos: la electricidad aumentó alrededor de 60% interanual, las alícuotas de las ART cerca de 70%, mientras que otros servicios, insumos y gastos laborales también crecieron muy por encima de los ingresos de la actividad.
“Cuando esos mayores costos se combinan con una menor cantidad de animales para faenar, el resultado es una pérdida de competitividad que afecta a toda la industria formal”, señaló el dirigente de FIFRA.
Urcía agregó que ese escenario también favorece el crecimiento de operadores informales, lo que vuelve indispensable reforzar las tareas de fiscalización y control para garantizar igualdad de condiciones entre quienes cumplen con todas las exigencias sanitarias, laborales e impositivas y quienes trabajan por fuera del sistema.
Pero, además de reclamar mayores controles, el dirigente sostuvo que existen decisiones de política económica capaces de revertir rápidamente parte de esa pérdida de competitividad. Entre ellas ubicó la eliminación definitiva del derecho de exportación del 5% para la carne de novillos.
“Ese tributo castiga precisamente la categoría que la Argentina necesita producir en mayor cantidad”. En tal sentido agregó: “Sería un incentivo para producir más novillos, incrementar la oferta de carne, generar mayor valor agregado y aumentar las exportaciones. En definitiva, se recaudaría más por el crecimiento de la actividad que manteniendo un impuesto que hoy desalienta la producción”, concluyó.