
Llegó el “mercado climático” en EE.UU. y los precios del maíz y la soja suben fuerte ante el pronóstico de lluvias escasas a nulas
El mes de julio es tradicionalmente conocido como el “mercado climático” estadounidense porque las lluvias ocurridas en el transcurso del mismo son determinantes para definir los rendimientos ...
El mes de julio es tradicionalmente conocido como el “mercado climático” estadounidense porque las lluvias ocurridas en el transcurso del mismo son determinantes para definir los rendimientos agrícolas de maíz y soja en EE.UU.
Y ese fenómeno es, precisamente, el que está impulsando los precios de ambos productos este lunes en el CME Group (“Chicago”) luego de una fase bajista promovida por factores de índole financiera.
La mayor parte de zonas agrícolas estadounidenses productoras de maíz y soja se encuentran en una buena condición hídrica, salvo por algunos sectores ubicados en los márgenes del extremo norte y sur del Medio Oeste de EE.UU.
La cuestión es que la agencia climática de EE.UU. (NOAA por sus siglas en inglés) no prevé lluvias importantes en la próxima semana en la mayor parte de las regiones agrícolas del Medio Oeste.
En tanto, el pronóstico extendido para dos semanas también indica que en ese período se pronostican lluvias inferiores a las normales para la época en el oeste y centro del Medio Oeste de EE.UU.
Ciertamente, no se trata de un escenario catastrófico, pero es evidente que esas señales bastaron para que algunos administradores de fondos agrícolas que opera en el CME Group volvieran a comenzar a construir, por las dudas, posiciones “compradas” que puedan eventualmente capturar movimientos alcistas (los cuales en muchas oportunidades son impulsados ¡por esos mismos posicionamientos!).
En lo que respecta al trigo en EE.UU., no hay mucho más que decir que no haya sido dicho ya por el propio USDA el pasado 30 de junio, cuando señaló que, de las 12,75 millones de hectáreas sembradas de trigo de invierno a nivel nacional, apenas se lograrían recolectar 8,58 millones debido al impacto de la sequía en las planicies cerealeras. Se trata de una cifra inédita por lo escasa.