
Llegó el “mercado climático” a Chicago: Sube la soja de la mano del temor a una sequía en EE.UU.
Mientras que el ajuste bajista del v...
Mientras que el ajuste bajista del valor internacional del petróleo sigue recortando el precio de los aceites vegetales, el factor climático comenzó a intervenir en la formación de precios de los granos en EE.UU.
El Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia (IRI) publicó la actualización de la probabilidad de precipitaciones globales estimadas a partir de los modelos climáticos NCEP-CFSv2, CanSIPS-IC4, COLA-RSMAS-CESM1 y NASA-GEOSS2S-2. El período base climatológico para realizar las proyecciones es de 1991-2020.
El modelo muestra probabilidad de precipitaciones inferiores a las normales para el período julio-septiembre de 2026 en el sector norte del Medio Oeste de EE.UU., es decir, en pleno período crítico tanto el maíz como para la soja estadounidense.
Frente a tal panorama, los precios del maíz correspondientes a la nueva cosecha 2026/27 muestras hoy leves subas intradiarias en el CME Group (“Chicago”), mientras que los valores de poroto de soja suben de manera considerable a contramano de la caída en las cotizaciones del aceite de soja.
Eso se explica porque el balance de oferta/demanda de soja en EE.UU. es extremadamente ajustado y el país no puede darse el lujo de perder una sola tonelada proyectada de la cosecha 2026/27 del poroto.
El último informe mensual del USDA proyecta que, en condiciones climáticas normales, la campaña 2026/27 de soja de EE.UU. finalizaría con un stock final de apenas 410.000 toneladas, el mismo número que el presente al finalizar el ciclo 2025/26.
La proyección oficial espera una caída del indicador stock/consumo de soja en EE.UU. en 2026/27 respecto del ciclo previo y, ciertamente, un deterioro del mismo –como producto de un fracaso productivo– promovería un escenario por demás alcista.
En lo que respecta a Sudamérica, el modelo de IRI prevé para el próximo trimestre lluvias superiores a muy superiores a las normales en las principales regiones agrícolas de Brasil y el sur de la zona pampeana argentina, mientras que en sectores del norte de la misma y parte del NOA proyecta lluvias menores a las habituales para la época.