
Llega desde Indonesia un nuevo impulso alcista para el aceite de soja, pero ya no es suficiente para sostener los valores del poroto
Los precios de la soja y el maíz en EE.UU. comienzan a mostrar dificultades para recibir el impulso alcista proveniente de los aceites vegetales, los cuales, a su vez, se encuentran influenciados ...
Los precios de la soja y el maíz en EE.UU. comienzan a mostrar dificultades para recibir el impulso alcista proveniente de los aceites vegetales, los cuales, a su vez, se encuentran influenciados por la fase alcista del petróleo y los combustibles.
El escenario de un conflicto extenso en Medio Oriente sigue provocando alzas en las cotizaciones internacionales de los hidrocarburos, las que ofician de catalizadores de subas para el bioetanol y el aceite de soja (insumo clave en la elaboración de biodiésel).
El aceite de soja además se encuentra impulsado por una noticia proveniente de Asia. Esta semana Indonesia anunció que el corte de biodiésel con gasoil del 40% será incrementado al 50% para el próximo 1 de julio.
La medida, tomada para asegurar la soberanía energética del país, hizo que los precios de los contratos de aceite de palma (insumo del biodiésel en Indonesia) en el mercado de futuros agrícolas de Malasia (MDEX) registraran un alza del 5% en la última semana con una ganancia del 21% en los últimos tres meses, aunque aún no alcanzaron el nivel registrado a fines de 2024 y sigue muy lejos del máximo de abril de 2022.
Sin embargo, el inicio de la cosecha argentina de soja, que se suma a la cosecha brasileña y paraguaya, le puso un “tope” estacional a los valores de la oleaginosa, al tiempo que los embarques récord de maíz argentino están también poniendo “paños fríos” en las cotizaciones del cereal.
El Mercosur, además de ser el principal proveedor de poroto, harina y aceite de soja del mundo, tiene la ventaja de contar con rutas marítimas libres de riesgos bélicos y geopolíticos, lo que confiere seguridad de abastecimiento a las naciones importadoras.