Agro Escuchar artículo

La necesidad agudiza el ingenio: Para hacer frente a los ajustados márgenes, Adrián Pelliza encontró la salida en los drones, y hoy siembra avena antes de cosechar el maíz

Cuando habla en representación de otros, Adrián Pelliza habla también por él mismo, pues es uno de los tantos pequeños productores del sur cordobés que reconoce que para ser rentable a esa es...

La necesidad agudiza el ingenio: Para hacer frente a los ajustados márgenes, Adrián Pelliza encontró la salida en los drones, y hoy siembra avena antes de cosechar el maíz

Cuando habla en representación de otros, Adrián Pelliza habla también por él mismo, pues es uno de los tantos pequeños productores del sur cordobés que reconoce que para ser rentable a esa es...

Cuando habla en representación de otros, Adrián Pelliza habla también por él mismo, pues es uno de los tantos pequeños productores del sur cordobés que reconoce que para ser rentable a esa escala hay que rebuscárselas demasiado.

Radicado en la localidad de Laboulaye, Pelliza es representante del distrito IV de Federación Agraria, una zona que abarca toda la región sur de esa provincia, desde Río Cuarto hasta el límite con La Pampa. Es una amplia región productiva que, a pesar de su heterogeneidad, responde a un único diagnóstico.

“La espalda de los pequeños productores no da para mucho y no queda otra que ir adaptándose todo el tiempo”, explica. Es lo que lo ocupa en su rol dirigencial pero también lo que observa dentro de su planteo.

Dron en mano, un ingeniero electrónico y un informático se disponen a demostrar todo el potencial de esa tecnología, e incursionan fuerte en la siembra al voleo: “El resultado es espectacular”, aseguran

Hace ya dos años que Pelliza decidió dejar de esperar a levantar la cosecha del maíz de segunda para avanzar con la campaña invernal. La forma más práctica de lograrlo fue optar por la siembra aérea al voleo de avena, que en su caso hace con dron.

De ese modo, aprovecha la ventana de tiempo que se abre antes de la trilla para que luego, sobre el rastrojo, haya un verdeo listo. Y hasta ahora, asegura, le ha dado muy buenos resultados.

“Por un lado, no te metiste a un lote a pisarlo ni destruiste el maíz y, por el otro, empezás a tener dos opciones, una seca y una verde, para regular con la vaca de cría”, explica.

El suyo es un planteo mixto, como la mayoría de los de la región, por una cuestión de pura necesidad. “Es la única opción que hay para el tipo de suelo que tenemos. En esta zona, son salinos, moverlos es imposible y traen muchas complicaciones para la agricultura y ganadería”, afirma.

Esa es una certeza que heredó de su padre y que terminó aprendiendo a fuerza de muchas campañas perdidas.

Pero no alcanza sólo con alternar la cría y la invernada con la agricultura, sino que además, como bien dijo, a esa escala es necesario tener mucha capacidad de adaptación. Pensando en el pastoreo invernal es que, en su caso, decidió introducir la siembra al voleo de avena.

Mirá la entrevista completa:

En efecto, para trabajar sobre un maíz en estadío avanzado, la única forma de sembrar en el lote es por aire, porque cualquier autopropulsado pisaría demasiado el lote. Generalmente, se usaba para ello al avión, pero hoy también el dron demuestra ser muy efectivo, sobre todo para pequeños productores.

“Ambos manejan tiempos diferentes y el dron es el que más ventanas te abre durante el día”, explica Adrián, que asegura que con esa tecnología le basta para cubrir sus 40 hectáreas en una jornada.

Foto: Campo en Acción

Fuente: https://bichosdecampo.com/la-necesidad-agudiza-el-ingenio-para-hacer-frente-a-los-ajustados-margenes-adrian-pelliza-encontro-la-salida-en-los-drones-y-hoy-siembra-avena-antes-de-cosechar-el-maiz/

Comentarios
Volver arriba