“La ganadería está en un boom de precios pero no de producción”, dice el consultor Andrés Halle, que asegura que los ganaderos “están peor que hace 20 años”
Para el analista ganadero y productor entrerriano Andrés Halle, la mejora de precios que atraviesa hoy la cadena vacuna no alcanza para hablar de un verdadero “boom ganadero”. Según explicó,...
Para el analista ganadero y productor entrerriano Andrés Halle, la mejora de precios que atraviesa hoy la cadena vacuna no alcanza para hablar de un verdadero “boom ganadero”. Según explicó, la producción sigue estancada por problemas estructurales que arrastra el sector desde hace dos décadas, tras las políticas intervencionistas aplicadas durante los gobiernos kirchneristas.
“Estamos en un boom de precios, eso está claro. Pero lo único que creció de manera exponencial es el precio, no la producción”, resumió Halle en diálogo con Canal Rural. Y agregó: “Confundir un boom de precios con un boom ganadero me parece un error. El boom de precios es una señal para que después venga lo otro, si es que viene”.
Para el consultor, un verdadero auge ganadero debería reflejarse en un aumento fuerte de la producción y del stock bovino, algo que todavía no sucede. “Venimos bajando la cantidad de cabezas hace tres años. Yo creo que estamos entrando en una retención y que a fin de este año habrá más cabezas que al principio, pero tampoco es algo muy marcado”, explicó.
En ese sentido, remarcó que incluso con una menor faena proyectada para este año, la recuperación sigue siendo tenue: “Si uno proyecta la faena con los números actuales, estás en un millón menos de cabezas que el año pasado. Eso no es un boom. Un boom sería pensar en 12 millones de cabezas, no en 12,6 o 12,7 millones”.
Halle aseguró que la situación actual no puede entenderse sin mirar el deterioro acumulado que sufrió la actividad durante años. “Todo el sistema estructural de la ganadería argentina ha sido desarmado hace mucho tiempo. Han desaparecido productores y se fue destruyendo el entramado ganadero. Es difícil que estos procesos sean explosivos”, sostuvo.
El analista apuntó especialmente contra las políticas antiganaderas que comenzaron hace unos 20 años, con intervenciones sobre el mercado de carnes, restricciones a las exportaciones y pérdida de rentabilidad para los productores. “Los ganaderos hoy están mucho peor que hace 20 años, mucho peor”, afirmó.
Según Halle, una de las consecuencias más graves de ese proceso fue la desaparición de productores pequeños y medianos, que históricamente funcionaban como amortiguadores en los ciclos de retención y liquidación de hacienda.
“El productor chico es quien maneja estos ciclos. Liquida porque necesita vivir de eso y retiene cuando puede. El grande, por economía de escala, trabaja siempre más al límite de su producción”, explicó.
En ese contexto, sostuvo que hoy muchos productores sobreviven con instalaciones deterioradas y sin capacidad de inversión. “Cuando vos desarmaste un planteo ganadero, cuando se te vinieron abajo las instalaciones por años de no poder invertir, no es tan fácil volver a producir de la noche a la mañana”, indicó.
Para describir la situación, Halle apeló a una metáfora: “La ganadería argentina es como un Falcon viejo hecho percha, con las puertas atadas con alambre. Vos le ponés nafta y lo podés hacer andar a 130, pero te la vas a poner. El sistema no aguanta”.
El consultor reconoció que hoy existen factores positivos que ayudan a cierta retención, como el buen clima y la abundancia de pasto en gran parte del país. “El año pasado y este favorecieron mucho la producción de forraje. Eso mejora el estado corporal de las vacas y permite retener más terneros”, señaló.
También mencionó el menor costo relativo del maíz y la mejora de los precios ganaderos como elementos que impulsan el negocio. Sin embargo, insistió en que eso por sí solo no alcanza para reconstruir la actividad.
“Sin duda que cuando tenés forraje barato podés retener más y cuando el precio de tu mercadería vale más podés vender menos para tener liquidez. Todo eso ayuda, pero no necesariamente genera un boom”, aclaró.
Para Halle, el factor decisivo sigue siendo la rentabilidad. “Lo número uno acá siempre es el precio. Si no tenés precio y no tenés renta, esto deja de ser un negocio. Como cualquier actividad económica, necesitás el incentivo precio”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que para transformar el actual “boom de precios” en un verdadero crecimiento productivo hacen falta reglas estables y políticas de largo plazo. “Hay que dar señales mucho más a largo plazo para que exista un boom ganadero”, concluyó.