
La banana que no se oxida conquista nuevos territorios: El desarrollo de una firma inglesa ya fue aprobado en Brasil y Japón y próximamente se cultivará en el resto de Sudamérica
Al parecer, uno de los supuestos básicos de la banana, que es que hay que consumirla rápidamente para que no se oxide y quede negra, está pronto a quedar en el camino. Al menos esa es la promesa...
Al parecer, uno de los supuestos básicos de la banana, que es que hay que consumirla rápidamente para que no se oxide y quede negra, está pronto a quedar en el camino. Al menos esa es la promesa detrás de la última variedad que acaba de lanzar la empresa inglesa Tropic Biosciences, una banana cuya pulpa no oscurece inmediatamente luego de pelarse.
El desarrollo acaba de ser autorizado en Japón y Brasil, y de ahora en más podrá importarse, venderse y consumirse en ambos países. En el caso de la potencia sudamericana, ni más ni menos productora del 10% de las bananas del mundo, el acuerdo contempla la posibilidad de cultivarse en ese mismo suelo. Brasil, a la vez, es uno de los proveedores habituales de la fruta a la Argentina.
Se la conoce oficialmente como “non-browing” porque, tal como indica su nombre en inglés, no se torna marrón luego de pelarse, gracias a que, mediante la edición genética CRISPR, se redujo la enzima de oxidación. De ese modo, se estima que se oxida un 30% menos en las primeras 24 horas.
Su principal característica es que la pulpa se mantiene fresca y amarilla aún mucho tiempo después después de pelar y cortar la fruta. Más allá de su aspecto estético, lo cierto es que la oxidación también genera cambios en el sabor y otras cualidades organolépticas, lo que es generalmente un obstáculo para la industria gastronómica y las cadenas de abastecimiento en el mercado interno.
Por ello, se prevé que la variedad de “oxidación retardada” permitirá reducir los desperdicios en las cadenas alimenticias y favorecer el suministro, reduciendo el deterioro y ampliando la usabilidad. Según señalan desde la empresa, eso hará más eficiente la distribución y reducirá la huella ambiental del consumo de banana, ni más ni menos la fruta más popular del mundo y el cuarto cultivo más importante en términos alimenticios.
La empresa inglesa fue fundada en 2016 y está especializada en la biotecnología aplicada a cultivos tropicales, a través de su propia plataforma patentada y otras técnicas de edición génica. Su fuerte son los cultivos de arroz y banana y, de hecho, gracias a este último desarrollo la firma se aboga haber lanzado una nueva variedad a nivel global luego de 75 años sin novedades.
El anuncio oficial se dio en 2025 y ya cuenta con el aval para ser importada y comercializada en otros mercados clave, como Estados Unidos, Canadá y Filipinas. En este último caso, por ejemplo, el desarrollo logró esquivar las regulaciones que rigen para los transgénicos y así se aprobó su cultivo y venta.
La última gran novedad es que ahora esta nueva variedad también se abre paso entre dos mercados muy exigentes en términos de calidad, frescura y consistencia, y a la vez importantes consumidores de esta fruta, como lo son Japón y Brasil.
Las recientes aprobaciones regulatorias se suman a las ya obtenidas anteriormente por Tropic en otras regiones. En total, ya son 11 los destinos permiten el ingreso de estos productos bananeros ingleses, que representan prácticamente un tercio del consumo global.
“Estas aprobaciones representan un gran paso adelante para llevar productos innovadores a los consumidores de todo el mundo”, expresó el director ejecutivo de Tropic Biosciences, Gilad Gershon.
Asimismo, a través de un comunicado oficial de la compañía, el referente también celebró el la apertura de sus dos nuevos destinos -cada uno con un papel fundamental en el mercado mundial de frutas-, y aseguró que “estas decisiones reflejan una creciente confianza internacional en las nuevas tecnologías agrícolas diseñadas para las cadenas de suministro modernas”.
Este no es el único hito que guarda la empresa, que también se aboga haber lanzado la banana de vida útil extendida (“extended shelf-life”) el año pasado, una variedad que se mantiene verde por mucho más tiempo (hasta 12 días más que otras) y que, por ende, facilita su transporte y exportación.
Del mismo modo, la empresa con sede en el Reino Unido planea lanzar una variedad resistente a la enfermedad de Panamá (TR4) en 2027. Se trata de una problemática que se está propagando rápidamente, ya está presente en unos 20 países y amenaza con generar importantes pérdidas en la industria bananera, que hoy se estiman en 25.000 millones de dólares.