
“Hay una tendencia a retener las terneras”, dijo el consignatario Pedro Noel Irey tras rematar 15.000 vacunos en General Lavalle
Este lunes en la Sociedad Rural de General Lavalle se realizó un nuevo remate de la firma Pedro Noel Irey, que vendió a través de Canal Rural 15.000 vacunos. Hubo 7.000 terneros...
Este lunes en la Sociedad Rural de General Lavalle se realizó un nuevo remate de la firma Pedro Noel Irey, que vendió a través de Canal Rural 15.000 vacunos. Hubo 7.000 terneros machos, lotes de machos y hembras que sumaron 3.500 cabezas y además, 3.000 hembras a los que se sumaron 1.500 vientres.
En cuanto a los precios, el mercado mostró una lógica corrección estacional por la salida masiva de invernada, aunque se mantuvo en niveles elevados.
“Los valores fueron muy buenos. Los terneros livianos de entre 170 y 180 kilos ubicados entre 6.600 y 6.800 pesos, mientras que los de 200 kilos promediaron los 6.500 pesos. En categorías más pesadas, de 230 a 240 kilos, los precios oscilaron entre 6.200 y 6.300 pesos”, dijo el consignatario.
En los lotes mixtos, hubo operaciones puntuales por encima de los 8.000 pesos en animales muy livianos, aunque en términos generales el macho y hembra se negoció entre 6.200 y 6.400 pesos en los más livianos y entre 5.700 y 5.800 pesos en los de mayor peso.
Las hembras, por su parte, se negociaron entre 6.600 y 6.700 pesos en los lotes más livianos, unos 6.000 pesos en las de 200 kilos y entre 5.700 y 5.800 pesos en las más pesadas.
En vientres, el comportamiento fue más dispar. Las vacas nuevas paridas se vendieron en torno a 1,8 millones de pesos y las preñadas cerca de 1,5 millones, con lotes destacados que alcanzaron entre 2,2 y 2,4 millones. Sin embargo, fue una categoría más trabajosa: “No fue fácil venderlo, hubo lotes que dejamos en venta”, se admitió, en un contexto donde la falta de lluvias venía condicionando las decisiones de los productores.
El dato más relevante del remate, sin embargo, fue la marcada caída en la oferta de hembras, en línea con lo que viene ocurriendo en toda la zafra. “Hay una tendencia a retener la hembra”, se señaló, al comparar la composición de la oferta con remates anteriores. Esa decisión de los criadores de quedarse con terneras para recomponer o ampliar sus rodeos redujo la disponibilidad en los corrales y le puso un piso a los valores.
En ese sentido, se destacó que la menor presencia de hembras no es un hecho aislado sino parte de una estrategia más amplia del sector. “Se notó mucho, había más de 7.000 machos y las de macho y hembra no llegaban a 3.000”, se detalló, confirmando que la retención está impactando de lleno en la dinámica del mercado.
Así, el remate de Irey dejó como saldo un mercado activo, con precios sostenidos pese a la presión de la oferta y una señal clara de los productores: en un contexto favorable para la ganadería, la prioridad pasa por recomponer stock, y eso se traduce en menos terneras disponibles tanto en los remates como en el conjunto de la zafra.