
Hay un enorme 'agujero negro' de productividad en nuestro dÃa a dÃa, pero este neurocientÃfico cree tener una forma de evitarlo: café
Andrew David Huberman es un tipo polémico. Por un lado, es profesor asociado de neurologÃ...
Andrew David Huberman es un tipo polémico. Por un lado, es profesor asociado de neurologÃa en la Universidad de Stanford y un conocidÃsimo podcaster en temas de salud y productivisas; por el otro, tiene fama de promover consejos con evidencia empÃrica escasa.
Por eso, al escuchar que Huberman se hacÃa viral por un sencillo conejo sobre cómo mejroar nuestra productividad diaria a base de café, la primera pregutna que nos hemos hecho es ¿qué sugiere la ciencia sobre todo esto?
¿Qué dice Huberman? En una entrevista para longevity.hub, el neurocientÃfico ha explicado que la somnolencia que nos suele afectar después de comer no es una ley de la naturaleza, ni una cuestión biológica inamovible: es, en buena medida, una consecuencia de la forma en la que estructuramos nuestro dÃa a dÃa.
Tanto es asà que basta con tomar el café de por la mañana de forma más estratégica para que ese "agujero negro de productividad" se difumine.
En Xataka Estamos perdiendo capacidad de concentración, según un estudio. Los 'focus blocks' son la solución para recuperarla¿Cómo es posible que el café haga eso? La clave, explica Huberman, está en la andenosina. Este nucleósido se sintetiza de forma natural en el cuerpo humano como parte de la degradación de aminoácidos y, además de un sin fin de funciones, tiene efectos sedantes e inhibitorios sobre la actividad neuronal.
Precisamente, la cafeÃna inhibe el sueño bloqueando los receptores de la adenosina. Por eso solemos desayunar café (o tomarlo después de las comidas). Sin embargo, para Huberman esto es una mala opción: la cafeÃna no elimina la adenosina y tomarla a primera hora solo aumenta la cantidad de adenosina que tenemos cuando el efecto del café se pasa.
Huberman propon que es mejor tomar el café a media mañana. De esta forma, el cuerpo 'gasta' la adenosina pre-existente y la cafeÃna puede hacer su trabajo sin generarnos posteriormente un enorme efecto rebote.
Huberman no está solo. Cada vez hay más gente que sostiene que lo mejor es esperar entre 90 y 120 minutos después de despertarnos; aunque, en este caso, el principal argumento es el cortisol.
Según los defensores de estas teorÃas, "nuestro cuerpo genera cortisol al despertar y alcanzamos el pico durante los 90 o 120 minutos posteriores. Si tomamos café en esa ventana, la cafeÃna interferirá con el aumento natural del cortisol y se producirá un bajón posterior que hará que estemos cansados". Para 'optimizar' el subidón, tendrÃamos que esperar al pico de cortisol y, después, tomarnos el café.
La realidad, en cambio, es más compleja. Porque, aunque es cierto que la cafeÃna podrÃa interferir en la producción de cortisol, los mejores estudios de los que disponemos (+) nos dicen que en cuanto el consumo de café se vuelve regular, la incidencia de la cafeÃna en el cortisol es residual. Vamos que "no hay evidencia de que la ingestión de cafeÃna justo al despertar ayude a evitar el bajón de la tarde. Tampoco que retrasar el consumo pueda evitarlo de alguna manera si ocurriera".
Entonces, ¿qué ocurre con la técnica? ¿No funciona? No es tanto que no funcione, como que ayuda a retrasar el famoso 'bajón'. Esto, para personas que no tengan que realizar tareas complejas a primera hora de la mañana o tengan una buena caldiad de sueño, puede ayudarles a sacarlo de su horario laboral. Pero en otros casos es imposible.
No obstante, lo bueno de este tipo de 'reglas' es que nos hacen más conscientes de nuestros hábitos de vida y nos permite tomar toda una serie de pequeñas decisiones que mejoran el dÃa a dÃa. Al final, es importante recordar que no tenemos 'reglas mágicas', solo estrategias (a menudo contradictorias) para alcanzar nuestros objetivos.
Imagen | Henry Söderlund
En Xataka | Cuánto café al dÃa es demasiado café: la ciencia lo ha investigado y tiene su veredicto
-
La noticia
Hay un enorme 'agujero negro' de productividad en nuestro dÃa a dÃa, pero este neurocientÃfico cree tener una forma de evitarlo: café
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
.