
Estado presente: El gobierno de Trump investigará a los cuatro gigantes de la industria de la carne por posible cartelización y manipulación de precios
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, anunció hoy en redes sociales que el gobierno de Donald Trump ordenó iniciar una investigación “inmediata” sobre los principal...
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, anunció hoy en redes sociales que el gobierno de Donald Trump ordenó iniciar una investigación “inmediata” sobre los principales frigoríficos del país por posibles prácticas anticompetitivas en el mercado de la carne.
Según explicó la funcionaria, el Department of Justice avanzará sobre los cuatro grandes jugadores del negocio —JBS, Cargill, Tyson Foods y National Beef— que hoy concentran cerca del 85% del procesamiento de carne vacuna en ese país.
“@POTUS (Donald Trump) ordenó al Departamento de Justicia lanzar una investigación inmediata sobre los cuatro grandes empacadores de carne por colusión y manipulación de precios”, señaló Rollins en una serie de publicaciones.
En criollo, lo que se busca determinar es si estas empresas actuaron como un cartel, es decir, si se pusieron de acuerdo para influir en los precios, en un mercado donde hay pocos compradores y miles de productores. En términos más amplios, se trata de un negocio con características oligopólicas, donde la concentración puede limitar la competencia.
MAJOR UPDATE: @POTUS ordered @TheJusticeDept to launch an immediate investigation into the Big Four meatpackers for collusion and price manipulation late last year.
America’s ranchers face historic challenges — cattle herds at 1950s lows, over 100,000 ranches lost in the… pic.twitter.com/9LEEH3FUar
— Secretary Brooke Rollins (@SecRollins) May 4, 2026
La funcionaria planteó que ese nivel de concentración “deja a muchos productores con opciones limitadas de comercialización”, lo que en la práctica significa que los ganaderos tienen menos lugares donde vender su hacienda y menor poder de negociación.
El anuncio se da en un contexto de fuerte deterioro del sector ganadero estadounidense. “El hato de ganado vacuno está en su nivel más bajo desde la década de 1950”, afirmó Rollins, quien detalló que al 1° de enero había 27,6 millones de vacas de carne en el país.
A eso se suma la desaparición de más de 100.000 establecimientos en la última década, en un escenario que, según la secretaria, combina sequías, incendios, volatilidad del mercado y regulaciones.
Desde la Casa Blanca también pusieron el foco en la estructura del negocio. “Hoy, solo cuatro empresas controlan aproximadamente el 85% del mercado de procesamiento de ganado”, insistió Rollins, al advertir que esa concentración “ha aumentado drásticamente” en las últimas décadas.
Por su parte, el asesor principal en comercio y manufactura, Peter Navarro, sumó otro elemento al debate al señalar que “no solo tenemos que preocuparnos por el abuso de precios y la fijación de precios, sino también por la influencia extranjera en nuestra cadena de suministro”.
Today, just four companies — JBS, Cargill, Tyson Foods, and National Beef — control roughly 85% of the cattle processing market. That level of concentration has surged from just 25% in 1977 to 71% by 1992, and now to an astonishing 85%.
Together, these companies operate through… pic.twitter.com/s4naYFcjt7
— Secretary Brooke Rollins (@SecRollins) May 4, 2026
En la misma línea, Rollins remarcó que “la mitad de estos gigantes de la industria cárnica son de propiedad extranjera o tienen un control extranjero significativo”, lo que —según su visión— representa “una amenaza no solo para los productores de ganado, sino para Estados Unidos en sí mismo”.
Bajo ese diagnóstico, el gobierno norteamericano busca avanzar con medidas de corto y largo plazo para “promover la competencia y asegurar un campo de juego nivelado”, en el marco de un plan más amplio para el sector cárnico.