
“Esta situación golpea de lleno a la producción”, advierten los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional, ante una nueva oleada de despidos y la posibilidad de que cierren estaciones en todo el país
Por estas horas ninguno de los trabajadores dentro del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) puede pronosticar su futuro inmediato. Días atrás trascendió que las altas esferas del organismo, po...
Por estas horas ninguno de los trabajadores dentro del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) puede pronosticar su futuro inmediato. Días atrás trascendió que las altas esferas del organismo, por pedido del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, habían entregado una lista con 240 trabajadores -un 20% de la planta- a despedir esta misma semana. Hasta el momento, todos, y nadie al mismo tiempo, esperan la noticia.
“No nos dan nombres, no nos dicen nada. Los números van cambiando todo el tiempo y no sabemos cuándo se van a mandar los telegramas. Es un desgaste para los trabajadores, y estamos todos en estado de alerta permanente”, explicó a Bichos de Campo la delegada de ATE dentro del organismo, Ana Saralegui.
En efecto, tras el paro de este martes, circula el rumor de que la propuesta presentada a la cartera de Defensa, de la que depende en última instancia el SMN, es ahora ligeramente menor, y no serían 240, sino 200, o incluso 150, los echados. Pero a los fines prácticos, nada cambia.
Para los más experimentados, que trabajan allí hace décadas, todo esto es totalmente nuevo. O relativamente, en realidad, porque ya en 2024 unas 47 personas habían sido desvinculadas y, fruto de los recortes presupuestarios y los bajos sueldos, desde entonces perdieron más de 200 cuadros.
En el último tiempo, los turnos se han extendido, se necesita más ingenio para trabajar sin instrumental y cada pronóstico demanda el doble de esfuerzo.
“Todo esto golpea de lleno al funcionamiento del organismo porque hoy trabajamos con menos cantidad de gente de la que necesitamos. Tendríamos que ser 1200 operarios y somos poco más de 800. Estamos haciendo magia para sostener el servicio”, señaló Saralegui, visiblemente preocupada por lo que se vive por estas horas allí dentro.
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Según trascendió durante las últimas horas, junto a los recortes de personal -previstos para este viernes pero, pareciera, demorados- también se avanzará con el cierre de estaciones en el interior del país. Por el momento, no se sabe cuáles, ni cuántas, y dentro del organismo ya advierten que eso traerá graves consecuencias.
“Nos quieren recortar la materia prima, que es el dato meteorológico y eso es lo complejo de todo este asunto. Sin el dato no podemos hacer un buen pronóstico ni una buena alerta temprana, que es lo que tenemos para proteger a la sociedad”, explicó la delegada, quien insiste en que, más que ñoquis, a los se está queriendo echar es a aquellos que “están haciendo mediciones las 24 horas y los 365 días del año”.
La información suministrada por el SMN no es únicamente la que llega a cada celular para saber si salir a la calle con campera o para guardar el auto a tiempo. Este servicio asiste, por ejemplo, a todas las operaciones aeronáuticas y también al agro, y trabaja también para salvar vidas humanas. Sin ir más lejos, los trabajadores destacan que las alertas reducen a un tercio la cantidad de muertes y que, por su impacto en el agro y el sector energético, el “retorno de la inversión” -en salarios y recursos- es de casi 10 veces.
“Las perspectivas climáticas se usan para planificar de acá a tres meses y ver si va a haber menos agua, si va a haber una helada tardía o si, por el contrario, se espera sequía. Eso se va a ver afectado, y golpea de lleno a la producción”, afirmó Saralegui.
Cabe destacar que todas esas estadísticas contribuyen luego a crear series y a hacer comparaciones históricas, un insumo clave para el trabajo agropecuario. En ese sentido, desde el organismo aseguran que, por ello, los efectos de estos recortes no se van a ver de un día para el otro, pero van a tener profundas consecuencias.
“Hasta que no pase un caso particular, la gente no se va a dar cuenta. Destruir es rápido, pero volver a construir no, y se nota que a este gobierno eso no le importa”, concluyó la dirigente.