
En Brasil cayó mal que el gobierno haya decidido suspender la aplicación de aranceles antidumping a la leche de Argentina y Uruguay
La decisión del Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio Exterior (Gecex/Camex), que este jueves resolvió aplazar la aplicación inmediata de medidas antidumping contra la leche en polvo impor...
La decisión del Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio Exterior (Gecex/Camex), que este jueves resolvió aplazar la aplicación inmediata de medidas antidumping contra la leche en polvo importada de Argentina y Uruguay provocó una reacción del Frente Parlamentario Agropecuario (FPA) y de representantes del sector lácteo brasileño.
La reacción de lso sectores legislativos y productivos se basa en que si bien el panel habría reconocido oficialmente la práctica del dumping en las exportaciones de ambos países al mercado brasileño, la aplicación de las medidas se suspendió temporalmente para evaluar los posibles impactos en la inflación de los alimentos y los efectos diplomáticos dentro del Mercosur.
Según el presidente de la bancada ruralista, el diputado Pedro Lupion, la decisión aumenta la inseguridad que enfrentan los productores brasileños. “Es absurdo reconocer que más del 60% de la leche en polvo que ingresa a Brasil se comercializa a precios inferiores a los del mercado y no aplicar aranceles antidumping. Esto afecta directamente a la cadena de producción, obligando a los productores a abandonar el negocio y causando pérdidas a los pequeños municipios brasileños”, afirmó el legislador.
Según esta posición, la investigación realizada por el Departamento de Defensa Comercial (Decom) del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC), señaló márgenes de dumping superiores al 60%, tras el análisis de exportadores argentinos y uruguayos. El proceso se inició a finales de 2024 a raíz de una solicitud presentada por la Confederación Nacional de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA).
Según la organización, la leche en polvo importada llega al mercado brasileño a precios hasta un 53% inferiores a los de los países de origen, debido a los subsidios, los incentivos fiscales y las políticas de apoyo adoptadas por los gobiernos vecinos.
Los dirigentes del sector lácteo brasileño denuncian estar viviendo “una de las peores crisis de la industria láctea de las últimas décadas”, ya que en estados productores como Minas Gerais, Paraná, Goiás, Rio Grande do Sul y Santa Catarina, los productores trabajan a pérdida, recibiendo menos de 2 reales por litro de leche, mientras que los costos de producción superan los 2,40 reales. El precio equivale a 0,39 centavos de dólar.
“Estamos hablando de una cadena de producción que sustenta a miles de familias en el campo. El debate debe abarcar la competitividad, la política agrícola y el equilibrio en el comercio internacional”, afirmó la diputada Ana Paula Leão, vicepresidenta de la FPA para la región Sudeste.
Según la congresista, la industria láctea brasileña se enfrenta a un entorno de altos costos, con una elevada carga impositiva, un crédito más caro y dificultades logísticas, mientras que los países vecinos cuentan con mecanismos para incentivar la producción y las exportaciones.
“Hoy, los productores brasileños compiten en condiciones desiguales. Mientras nosotros enfrentamos altos costos de producción y un crédito costoso, los países vecinos cuentan con políticas para incentivar y proteger a sus productores. Necesitamos garantizar una competencia justa para quienes producen en Brasil”, afirmó.
Ana Paula agregó que “muchos productores están abandonando esta actividad. Esto representa una pérdida de ingresos, producción y seguridad alimentaria. Por lo tanto, a partir de ahora, creo que en el Frente y nuestras organizaciones asociadas trabajaremos para lograr una decisión definitiva contra la competencia desleal”, afirmó.
“Si el gobierno no tiene intención de detener las importaciones, es importante comprender cómo estas operaciones están afectando a los productores brasileños”, declaró Lupion, redoblando la apuesta para que se establezcan sanciones. Está prevista una nueva reunión de Camex para el 25 de junio, en la que podría adoptarse una nueva decisión sobre la aplicación efectiva de las medidas antidumping.