
Emanuel Kunigk se destaca por la producción de banana en Misiones: “Nosotros acá tenemos la variedad Prata, que es chiquita y dulce”
La localidad de Almafuerte, ubicada en la zona sur de Misiones, alberga agricultores familiares que buscan consolidarse en la producción de frutas y hortalizas frente a los tradicionales cultivos ...
La localidad de Almafuerte, ubicada en la zona sur de Misiones, alberga agricultores familiares que buscan consolidarse en la producción de frutas y hortalizas frente a los tradicionales cultivos de yerba, té o tabaco. Emanuel Kunigk tiene 28 años, creció en la chacra y desde hace más de dos décadas acompaña a su familia en la feria franca, un espacio de comercialización directa del productor al consumidor, que hoy ocupa junto a su hermano.
“Todo es un trabajo familiar” resume Kunigk en diálogo con Bichos de Campo. Hijo de colonos, reparte su tiempo entre el campo y la docencia en el Instituto de Enseñanza Agropecuaria (IEA) Número 13 de Guaraní. En sus inicios, la familia estaba vinculada al cultivo de tabaco, pero con el auge de las ferias francas se orientaron hacia la producción frutihortícola, una alternativa que ofrece mayor rentabilidad y retornos semanales.
En particular, la familia se destaca por la producción de banano. “Nosotros acá tenemos la banana Prata, que es chiquita y dulce. También, tenemos la variedad Cavendish pero requiere muchos más cuidados en el manejo”, explicó.
“El banano necesita de dos limpiezas de hojas secas por año y una poda que deje dos a tres brotes de diferentes tamaños por planta. Es una tarea que demanda mucha mano de obra. Mantener todo limpio y fertilizar, favorece la producción y se obtiene mejor calidad de los frutos”, detalló.
Kunigk cuenta que las bajas temperaturas registradas durante el año pasado retrasaron la producción y, por ende, la cosecha actual. El frío también afectó los rendimientos que tuvieron una merma del 50% según las estimaciones del productor.
“Toda la producción la vendemos en los pueblos cercanos y principalmente, en la feria franca del Mercado de Villa Urquiza en Posadas”, afirmó. Cada sábado, Emanuel o su hermano Abel recorren unos 80 kilómetros desde su chacra hasta la capital provincial para participar de la feria, un espacio que la familia ocupa desde hace más de 20 años.
“Ya estamos en plena cosecha y de momento, estamos llevando hasta 600 kilos por semana. La banana chiquita es la que busca la gente, por ahora se está vendiendo todo. En esta zona la banana viene bien y al poder vender directamente al consumidor, la rentabilidad es buena”, consideró.
A nivel nacional, Misiones representa menos del 3% de la producción de banana. Sin embargo, el cultivo a escala comercial viene en expansión, especialmente con la variedad Cavendish, y comienza a consolidarse como parte del entramado productivo local.
La producción a campo de los Kunigk también abarca los cultivos típicos de una chacra misionera: mandarina, limón, mandioca, tomate, pepinos y repollo, entre otros. “Hace poco hicimos la inversión de 600 plantas de mango injertado para ampliar la producción de frutales. Es un cultivo rentable que requiere cuidados e inversión, principalmente protegerlo de las heladas”, relató.
En su faceta como docente en el profesorado de agronomía del IEA, Kunigk señaló que su experiencia día a día en la chacra le permite conectar con la realidad de sus alumnos, también hijos de colonos. “Tenés y vivís los mismos problemas que tienen los chicos”, sintetiza. Asegura que el paso por el terciario le permitió mejorar y aportar al manejo de los cultivos en el campo. Técnicas y conocimientos que aplica en la propiedad familiar como así también en una chacra que adquirió recientemente.
Kunigk considera que su ingreso fijo como docente le permite, aún en el contexto actual, realizar inversiones que no serían posibles solamente con los ingresos de la chacra. “El financiamiento para la producción es complicado, el colono muchas veces vive al día como para invertir y seguir produciendo”, concluyó.