
El sueño de muchos pequeños productores argentinos se hace realidad en San Pablo: ¿Cómo funciona el PAA (Programa de Adquisición de Alimentos) de Brasil?
Con frecuencia, algunos dirigentes de las economías regionales en a Argentina imaginan como posible solución a los problemas de sus pequeños productores intervenga comprando a ese se...
Con frecuencia, algunos dirigentes de las economías regionales en a Argentina imaginan como posible solución a los problemas de sus pequeños productores intervenga comprando a ese sector los alimentos que se necesitan para atender los programas sociales. Actualmente la provisión de ese tipo de productos en la Argentina lo realizan grandes empresas intermediarias, que suelen cobrar a los gobiernos suculentos sobreprecios, mientras que muchos agricultores familiares malvenden sus cosechas a bajos precios que no cubren sus necesidades.
La mitrada obligada cuando se habla de estos asuntos (que parecen mala palabra frente a un gobierno libertario que pregona que el Estado no tenga ninguna participación en la economía) debe dirigirse a Brasil, y más especialmente al enorme estado de San Pablo.
Allí funciona desde hace muchísimo tiempo una iniciativa llamado PAA (Programa de Adquisición de Alimentos), que justamente reúne las dos puntas del hilo, para cerrar el círculo.
Un acto realizado la semana pasada permitió recordar cómo funciona ese programa. Participaron diferentes instituciones involucradas: la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) firmó allí de un convenio para la instalación de cámaras frigoríficas con paneles solares en las entidades gestoras del Programa de Cocinas Solidarias en São Paulo (SP). Pero la ceremonia reunió a directivos públicos, líderes y representantes de instituciones que trabajan con programas para fomentar la inclusión productiva de la agricultura familiar y la expansión de las redes de asistencia social que implementan políticas públicas para combatir el hambre.
Allí se hizo la entrega pública de 320 toneladas de proteínas adquiridas a través del PAA (Programa de Adquisición de Alimentos) a comedores populares.
Uno de los destinatarios fue la Cocina Solidaria Herbert de Souza (Cozinha da Sé), coordinada por el Movimiento de Trabajadores Sin Hogar (MTST).
Los productores de Río Negro lograron abastecer con su carne ovina a los comedores escolares
En la ocasión, el presidente de Conab (Compañía Nacional de Abastecimiento) destacó la importancia de la contratación pública para atender a la población que enfrenta inseguridad alimentaria y nutricional.
“Hoy, la carne llega aquí desde Paraná, de Coprari, la Cooperativa de Producción, Industrialización y Comercialización Agrícola y Ganadera Ribeirão Vermelho, que es una cooperativa del MST (Movimiento de Trabajadores Sin Tierra). Estamos mejorando el servicio que brindamos a los comedores solidarios mediante una coordinación entre el MDS (Ministerio de Desarrollo Social) y el MDA (Ministerio de Desarrollo Agrario) con Conab, la Fundación Banco do Brasil y Ceagesp (mercado mayorista de alimentos de São Paulo) para garantizar esta logística. No es fácil llevar alimentos del campo a las grandes ciudades para abastecer los comedores solidarios, pero aquí lo estamos logrando; es un gran ejemplo”, resumió Silvio Porto, titular de la Conab.
En total, se adquirieron 318 toneladas de proteína provenientes de la agricultura familiar, incluyendo 208 toneladas de cortes de cerdo y 110 toneladas de pescado de pesca artesanal familiar. Los alimentos se distribuirán en cuotas a instituciones de asistencia social en São Paulo durante los próximos meses, garantizando un suministro continuo para las entidades beneficiarias en la ciudad más grande del país. “Es simbólico que podamos abastecer diversas cocinas, distribuir los alimentos y llevarlos a una zona como el centro de São Paulo”, comentó la funcionaria de Desarrollo Social Lilian Rahal.
El creador del proyecto, el Director de Política e Información Agrícola de Conab, enfatizó la importancia de la sinergia entre el PAA) y las cocinas solidarias. “El año pasado, se destinaron casi 120 millones de reales para adquisiciones de fincas familiares a través del Programa de Adquisición de Alimentos para las cocinas solidarias, especialmente productos secos como harina, arroz y frijoles, productos que hemos podido abastecer con considerable seguridad y calidad. Ahora estamos dando un salto hacia la adquisición y distribución de proteínas, carne de cerdo y pescado”, señaló Naiara Bittencourt.
Esta iniciativa beneficiará a cuatro entidades gestoras responsables de coordinar y apoyar 71 comedores comunitarios en el área metropolitana. Además de ampliar la capacidad de almacenamiento de alimentos que requieren refrigeración adecuada, el proyecto también promueve una mayor eficiencia energética y sostenibilidad operativa de las unidades, conectando así las políticas de desarrollo sostenible tanto en zonas rurales como urbanas.
De las 213 cocinas comunitarias autorizadas por el MDS (Ministerio de Desarrollo Social) en el estado de São Paulo, 175 están ubicadas en la Región Metropolitana de São Paulo, la más poblada del país, con 21,6 millones de habitantes, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) para el año 2025.
El PAA fue creado en 2003 y tiene dos objetivos principales: promover el acceso a los alimentos para las personas, especialmente las más vulnerables, y fomentar la producción agrícola familiar. Con este fin, a través del PAA, el Gobierno Federal compra alimentos producidos por granjas familiares y los dona a organizaciones de asistencia social, educación pública y filantrópica, salud y justicia, así como a centros de seguridad alimentaria y nutricional, como restaurantes populares, comedores comunitarios, bancos de alimentos y otros que atienden a personas vulnerables que no tienen acceso regular y adecuado a los alimentos, es decir, aquellas en situación de inseguridad alimentaria y nutricional.