
El gobierno de Paraguay, así como sus productores ovinos, niegan tener responsabilidad por los casos de Scrapie detectados en Argentina: “Estamos libres de la enfermedad”, aseguran
Tras la confirmación de casos positivos de Scrapie en ovinos que fueron importados desde Paraguay, entre 2021 y 2022, el Servicio Nacional Calidad y Salud Animal (Senacsa) de ese país salió a de...
Tras la confirmación de casos positivos de Scrapie en ovinos que fueron importados desde Paraguay, entre 2021 y 2022, el Servicio Nacional Calidad y Salud Animal (Senacsa) de ese país salió a defender las tareas de control llevadas adelante por sus técnicos y despejó dudas sobre su estatus sanitario.
“Paraguay es libre. La OMSA (Organización Mundial de Salud Animal) define que es un caso autóctono de Argentina porque los animales estuvieron 3 y 4 años fuera”, dijo José Carlos Martín, presidente del Senacsa, en una entrevista concedida al periodista Silvio Baiocco de Canal Rural.
Tras la notificación de los casos positivos recibidos, por la cual Martín agradeció a sus pares en Argentina que actuaron “con transparencia”, desde Senacsa adelantaron que mantendrán “una reunión con el sector para aumentar nuestro nivel de vigilancia”.
“Nosotros no podemos, en el intercambio que hacemos de animales con Argentina, con Brasil, con Uruguay, pedir técnica de scrapie porque se toma del animal muerto. Va a ser complicado, pero sí vamos a ajustar nuestros controles. Lo que no tenemos es una prueba en frigorífico, que vamos ahora a meter nuestra vigilancia en industria para las ovejas que se faenan”, señaló el presidente.
A continuación, concluyó: “Hay mucha transparencia en los servicios, eso hay que reconocerlo. Ya cambió la época en que se escondía todo. Con influencia aviar se vio muy claro. Obviamente lo entendemos, son enfermedades transfronterizas y estamos a disposición de Argentina para ayudar y poder encontrar herramientas. Argentina es un gran exportador de ovinos, al igual que Paraguay y Uruguay. Hay muchísima comercialización interregional”.
Y al igual que lo hicieron las autoridades sanitarias, los productores de Paraguay también salieron a defender su estatus. En conversación con Bichos de Campo, Jacob Brits, cabañero de Doña Ana, uno de los establecimientos desde los que se importaron reproductores entre 2021 y 2022, dijo: “No hay evidencia de que fueron animales nuestros. Donde tienen que investigar es en Argentina porque acá no tenemos casos”.
“Que nosotros exportamos a esas cabañas sí es cierto. Y lo hicimos cumpliendo con todos los requisitos del protocolo Mercosur y que pide Argentina”, marcó a continuación.
-¿En qué consiste ese protocolo?- le preguntamos.
-Se debe hacer una cuarentena en un local habilitado por Senacsa. Ellos vienen cada semana a realizar controles y sangrados, y por 30 días tienen que repetirlo para varias enfermedades. Si todo sale libre, ahí se pasan los análisis a Argentina. Senasa revisa y el país emite una autorización de importación. Con eso nosotros hacemos la nota de embarque. Y Senacsa está presente en el embarque, con el camión, firma todo. Acá pueden estar hasta 90 días en cuarentena.
-Senacsa informó que está manteniendo reuniones con los productores. ¿Cómo resultaron?
-Nos reunieron al respecto de la cuarentena, el manejo a campo, fue muy buena reunión. Nosotros pusimos nuestra cabaña totalmente a disposición para que se investigue todo. Acá Senacsa se está moviendo mucho y tomó la decisión de revisar todas las cabañas que estaban exportando. Es muy correcto. Mi cabaña está ciento por ciento libre, nunca hubo un caso ni un síntoma de algo, ni acá ni en todo el país.