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De reciclar bolsas de alimento a gestionar envases vacíos de agroquímicos: La historia de Eco Pioneras, una cooperativa de mujeres que hizo del recupero una fuente de trabajo y capacitación

Cuando explica el trabajo que realizan las más de diez mujeres que integran la cooperativa de Campana Eco ...

De reciclar bolsas de alimento a gestionar envases vacíos de agroquímicos: La historia de Eco Pioneras, una cooperativa de mujeres que hizo del recupero una fuente de trabajo y capacitación

Cuando explica el trabajo que realizan las más de diez mujeres que integran la cooperativa de Campana Eco ...

Cuando explica el trabajo que realizan las más de diez mujeres que integran la cooperativa de Campana Eco Pioneras, su coordinadora y fundadora, Cristina Romero, no puede evitar sonreír. Es que todavía se sorprende del crecimiento que logró un proyecto que, en menos de diez años, ya emplea a 14 personas, la mayoría de ellas mujeres y jefas de hogar.

“Nos juntamos con una vecina preocupadas por la gestión de residuos en nuestra zona. Notábamos tanto la falta de trabajo como la poca gestión de eso que se descartaba. Empezamos a juntar bolsas de alimento para mascotas y a coser con ellas mochilas y cartucheras. Era 2019. La bautizamos Eco Pioneras, por el barrio Los Pioneros de donde somos, en Campana. El proyecto quedó en stand by cuando mi compañera se enfermó. Luego la pandemia nos dio una oportunidad”, recordó Romero en charla con Bichos de Campo.

La preocupación que motivaba a estas mujeres era la misma que mantenían otras empresas de la zona, que no dudaron en colaborar con ellas. “Yo hacía esto fuera de mi horario laboral. Una firma nos prestaba un vehículo también fuera de horario. Fueron muchas las personas que empezaron a acompañarnos al ver que no se estaba haciendo nada con ciertos materiales descartados”, señaló la coordinadora.

Y la recolección escaló a tal punto que, en poco tiempo, las mujeres abrieron un acopio en Campana, donde comenzaron a ofrecer servicios de tratamiento y gestión de residuos reciclables no especiales.

Pero uno de sus principales saltos como cooperativa llegó entre 2021 y 2022, cuando comenzaron a realizar una especialización para trabajar con la asociación CampoLimpio, que desde 2018 es responsable del sistema de recuperación y revalorización de envases vacíos de agroquímicos, en cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 27.279, y que ya superó los 28 millones de kilos de envases recuperados.

“Al principio fue raro y nos costó. Los chacareros nos querían ayudar a descargar los bidones y nosotras les explicábamos que no podían porque no tenían los elementos de protección correspondientes. Nos decían ‘¿Cómo una mujer me va a estar atendiendo y no me deja ayudarla?’. Para ellos éramos ‘las chicas’. Fue romper un paradigma en cierto punto”, reconoció Romero.

Pero el vínculo con esa asociación se mantuvo firme y la cooperativa consiguió integrar la nómina de sus proveedores, que en distintos puntos del país gestionan residuos y administran los Centros de Acopio Transitorio (CAT). Actualmente manejan el CAT ubicado en las afueras de Carmen de Areco, que trabaja con más de 120 productores de localidades como Salto, Chivilcoy, Lima, Zárate y San Pedro. Se trata de uno de los 99 centros que CampoLimpio tiene operativos, aunque la asociación ya alcanzó los 102 construidos.

La decisión de esa expansión territorial, que foco en lo local, está lejos de ser una casualidad. Juan Machera, gerente de Regiones de Campo Limpio, explicó a Bichos de Campo que “la tercerización de la operación de los CAT genera mucho valor”.

“Primero está la mano de obra que se logra. Y después está el entendimiento de que CampoLimpio existe para cuidar la salud y el medio ambiente de cada uno de los pueblos. Nuestro nombre no es uno que suena lindo. Cada bidón enterrado afecta al pueblo, al colegio donde van mis hijos, al hospital que cuida a la gente. Con esto se agrega muchísimo valor”, sostuvo.

Aquello se potencia con el apoyo de los gobiernos locales, aunque Romero celebró especialmente el espíritu autónomo e independiente de Eco Pioneras.

“Sin recibir ningún tipo de subsidio o ayuda demostramos que una cooperativa bien gestionada, porque a veces se ensucia el concepto de la cooperativa, es una herramienta de trabajo y capacitación. Nosotros no dependemos del Estado. De hecho, tenemos de cliente al Estado”, dijo.

Y añadió: “Nuestro nicho es la recolección. Nosotros cobramos por ese servicio, que va desde la recogida de los descartes hasta su clasificación y destino final. Hoy en día otorgamos incluso un certificado de trazabilidad aprobado por el Ministerio de Ambiente”, destacó Romero, indicando que por mes alcanzan las 25 toneladas de residuos plásticos gestionados.

En paralelo, la cooperativa armó un equipo de promotoras ambientales certificadas, que puerta a puerta trabajan para concientizar a los vecinos de Campana y alrededores. Aquello sirve no solo para mostrar la correcta manera de descartar los residuos, sino incluso para los productores los presenten conforme lo marca la normativa. En el caso de los bidones de agroquímicos, eso apunta a su triple lavado y posterior perforación.

En CampoLimpio celebran ser “el único sistema de gestión ambiental” de la única industria local que recupera sus residuos: Crecen los bidones recuperados, pero piden no dormirse en los laureles

Y lejos de mantenerse quieta, Romero se entusiasma con nuevos objetivos que también la hacen sonreír.

“Soñamos y aspiramos con darle una trazabilidad completa a los bidones que gestionamos, con poder procesarlos, obtener materia prima recuperada y convertirla, por ejemplo, en caños plásticos para los cables de fibra óptica. Para eso, obviamente, tenemos un recorrido por delante, pero son nuestras metas a mediano plazo”, dijo la coordinadora.

Fuente: https://bichosdecampo.com/de-reciclar-bolsas-de-alimento-a-gestionar-envases-vacios-de-agroquimicos-la-historia-de-eco-pioneras-una-cooperativa-de-mujeres-que-hizo-del-recupero-una-fuente-de-trabajo-y-capacitacion/

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