
De Raíz: La ingeniera agrónoma Anabel Didlaukis recomendó “observar” mucho los frutales antes de podar el árbol para que den mejores frutos
El stand de Terrafértil en la Exposición Rural de Palermo ofreció un ciclo de charlas abiertas al público, donde distintos especialistas compartieron consejos prácticos p...
El stand de Terrafértil en la Exposición Rural de Palermo ofreció un ciclo de charlas abiertas al público, donde distintos especialistas compartieron consejos prácticos para aplicar en casa.
Una de las disertantes fue la ingeniera agrónoma Anabel Didlaukis, que habló sobre una de las tareas más importantes del invierno para quienes tienen árboles frutales: la poda de los frutales de carozo, como durazneros, damascos y ciruelos.
La especialista explicó al equipo de De Raíz, que julio y agosto son los meses ideales para realizar estas intervenciones. Como en esta época los árboles ya perdieron sus hojas, es mucho más fácil observar la estructura de la copa y decidir qué ramas conviene conservar y cuáles eliminar.
Antes de hacer el primer corte, Didlaukis recomendó dedicar unos minutos a observar el árbol completo. La idea es imaginar cómo crecerá cuando vuelva a brotar en primavera y, a partir de esa imagen, planificar la poda. El objetivo es lograr una copa abierta, con buena entrada de luz y aire, condiciones que ayudan a mejorar la producción de fruta.
Uno de los primeros pasos consiste en sacar las ramas que crecen de forma vertical en el centro del árbol. Aunque muchas veces parecen las más fuertes, la ingeniera explicó que ese tipo de crecimiento genera principalmente hojas y no favorece la formación de las yemas florales que luego darán origen a los frutos.
Al eliminar esas ramas, la luz puede llegar con mayor facilidad a la parte externa de la copa, donde se concentra la mayor producción.
Didlaukis también hizo foco en las ramas horizontales. Según explicó, son las que tendrán mayor carga de frutos, aunque cuando son demasiado largas conviene hacer una pequeña intervención. La recomendación es cortar aproximadamente un tercio de su longitud para estimular el engrosamiento de la rama y darle mayor resistencia para sostener el peso de la fruta durante la temporada.
Más allá de los cortes, la ingeniera insistió en una idea que atraviesa toda la tarea: una buena poda empieza mucho antes de usar la tijera. Observar el árbol, entender cómo está creciendo y definir qué estructura se busca conseguir son pasos tan importantes como el corte en sí.
La charla formó parte de las actividades organizadas por Terra Fértil durante la Exposición Rural de Palermo, donde distintos especialistas compartieron herramientas y recomendaciones para el cuidado del jardín y la huerta.