Crisis del vino: Bodegas Bianchi avanza con éxito en el proceso de regularización de pasivos
La crisis del vino –un fenómeno de orden...
La crisis del vino –un fenómeno de orden global que en la Argentina se encuentra potenciado por la coyuntura económica– tiene, entre tantas noticias malas, una buena: Bodegas Bianchi dio un nuevo paso para estabilizar su situación financiera.
La bodega mendocina fundada en 1928 obtuvo la adhesión de sus acreedores financieros a una oferta de “standstill”, en el marco de la cual, según comunicó la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV), se prevé “un período de suspensión de acciones y el compromiso de negociar de buena fe el reperfilamiento de los pasivos financieros de la sociedad”
El comunicado, firmado por el presidente de Valentín Bianchi S.A.C.I.F, Rafael García Bianchi, resalta que la fase de negociación con los acreedores “se enmarca en los esfuerzos integrales de Bodegas Bianchi por reordenar sus pasivos con proveedores y demás integrantes de la cadena de valor, con quienes la sociedad se encuentra actualmente negociando alternativas de solución”.
Bodegas Bianchi – Hecho Relevante Standstill .Bodegas Bianchi cuenta con una deuda bancaria por 17.046 millones de pesos, la mayor parte de la cual corresponde, en orden de importancia, a Superville con 4998 millones, seguido por Macro (2056 millones), Bapro (1936 millones), ICBC (1709 millones), Comafi (1604 millones) y Banco Nación (1538 millones).
Los créditos de ICBC, Comafi, Banco Nación y Banco Industrial, que en conjunto suman 5277 millones de dólares, están registrados con “categoría 3”, que representa a la deuda bancaria “con problemas”.
La empresa además, según registros del Banco Central (BCRA), cuenta con 196 cheques rechazados sin fondos por un total de 1597 millones de pesos, el último de los cuales corresponde al pasado 4 de junio.
La empresa familiar nunca dejó de “dar la cara” frente a situación y a comienzos de este año ya había comunicado que reafirmaba “su compromiso con la transparencia y la buena fe” y aseguraba que estaba elaborando “una propuesta de regularización de todas sus áreas” con el propósito de superar una “coyuntura excepcional de mercado”.
La entrada al concurso de acreedores de Norton en 2025 fue el primer gran evento de una crisis sistémica que afecta a todo el sector vitivinícola argentino a causa de una caída del consumo interno que no puede ser compensada con mayores exportaciones por problemas de competitividad. Desde entonces las noticias sobre problemas financieros y económicos en el sector se hicieron una constante.