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“Cada paquete de yerba es la historia de una familia, es esperanza por el futuro”: Hugo Sand comparte la historia de Yerbal Viejo y la memoria de los colonos inmigrantes

Temprano por la mañana, Hugo Sand se calza la boina y sale a recibir al equipo de Bichos de Campo en su chacra en Colonia Guaraní, en la zona centro de Misiones. Después de caminar unos 200 metr...

“Cada paquete de yerba es la historia de una familia, es esperanza por el futuro”: Hugo Sand comparte la historia de Yerbal Viejo y la memoria de los colonos inmigrantes

Temprano por la mañana, Hugo Sand se calza la boina y sale a recibir al equipo de Bichos de Campo en su chacra en Colonia Guaraní, en la zona centro de Misiones. Después de caminar unos 200 metr...

Temprano por la mañana, Hugo Sand se calza la boina y sale a recibir al equipo de Bichos de Campo en su chacra en Colonia Guaraní, en la zona centro de Misiones. Después de caminar unos 200 metros entre plantaciones de té, el camino nos conduce hasta un yerbal que sus abuelos plantaron hace más de un siglo. Es un patrimonio familiar que hoy está bajo su cuidado y que representa, al mismo tiempo, una historia de inmigrantes, trabajo y arraigo.

Ingeniero agrónomo y productor yerbatero, Sand también fue uno de los protagonistas del tractorazo, una protesta que, a comienzos del milenio, contribuyó a impulsar la creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Su trayectoria está ligada a la organización de los pequeños colonos y a la defensa de una actividad que forma parte de la identidad económica y cultural de Misiones.

Desde hace más de dos décadas, junto con otros productores, impulsa Yerbal Viejo, una marca cooperativa que busca sostener la producción a escala familiar, con prácticas orientadas hacia la agroecología y una estrategia comercial que prioriza la venta directa y la articulación entre pequeñas marcas.

Nos adentramos en un yerbal que atraviesa generaciones. “Esta chacra perteneció a mi abuelo finlandés y a mi abuela sueca. Ellos vinieron allá por 1906 con sus padres, mis bisabuelos, a Bonpland. Allí se dedicaron al principio a cultivar yerba mate y luego decidieron, junto con otros productores, migrar hacia Yerbal Viejo, una zona donde existían rodales silvestres de yerba mate”, rememora Sand en diálogo con Bichos de Campo.

“Mis abuelos llegaron a esta zona de suelos rojos y profundos, donde naturalmente crece la yerba mate. Luego, obtuvieron su chacra de 25 hectáreas y, en 1925, realizaron esta plantación. Este yerbal que vemos aquí tiene más de 100 años”, relata el productor.

Sobre los inicios de la producción familiar en esa zona, Sand cuenta que su abuelo Otto “tenía un barbacuá donde elaboraba yerba. No tengo conocimiento de que haya dado el paso hacia la yerba molida. Sé que vendía su yerba y la entregaba a la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), al mercado consignatario”.

–¿Cómo surgió la marca Yerbal Viejo?

-Con el tiempo se nos ocurrió hacer una cooperativa que lleva el nombre de Yerbal Viejo. En primer lugar, porque así se llamaba esta zona y anteriormente ya existía una cooperativa con ese nombre, que se fundió tiempo atrás. Entonces, en homenaje al lugar y al sistema cooperativo, que es una herramienta fundamental para el desarrollo de la yerba, en este caso de los pequeños productores, le pusimos ese nombre a nuestra entidad y a nuestra marca.

Luego agrega: “Desde hace más de 20 años sostenemos una venta en pequeños volúmenes, sin entrar en la locura del crecimiento por el crecimiento mismo. Nosotros queremos crecer y desarrollarnos como productores y también como cooperativa, sin correr grandes riesgos económicos. Por eso, tenemos producciones acotadas de yerba mate”.

Y enfatiza: “Todos los productores que integramos la cooperativa compartimos aproximadamente la misma idea de cómo debemos producir, respetando a la naturaleza y siendo amigables con el ambiente”.

–¿Qué significa producir yerba mate con un enfoque agroecológico?

-Si bien esta yerba es de producción agroecológica, nosotros no podemos decir que el producto sea agroecológico porque todavía no lo tenemos registrado como tal. No obstante, acá no se utiliza ningún tipo de fertilizante químico ni herbicidas, ni insecticidas. Todo lo que sea «cida» es muerte, y nosotros apostamos a la vida.

Sand utiliza una linda metáfora para explicar mejor ese concepto: “Lo que es maleza, nosotros le cambiamos el nombre y le decimos ‘bueneza’, porque esto luego es consumido por las ovejas, que van a transformar las pasturas en estiércol, que fertiliza las plantas de yerba y también, se convierten en proteína animal para consumo humano”.

Considera que ya “llegará el momento en que podamos certificar todas las chacras y la producción, para ahí sí poder decir que en este paquete de yerba, tenemos la plena seguridad de ofrecerle al consumidor una producción agroecológica”.

 Para Sand, el desafío comercial de los pequeños productores consiste en encontrar alternativas frente a un mercado en el que las grandes empresas tienen a consolidar una posición dominante. En lugar de competir por volumen y presencia en las góndolas, Yerbal Viejo promueve la construcción de una red de marcas con identidad propia.

“El escenario actual del mercado de la yerba indica que vamos hacia la concentración. Yo lo que digo es que tenemos que ir hacia la dispersión. Cuanto más diversos seamos, mejor”, sintetiza el agrónomo.

“No es fácil ser productor, ser también molinero y vendedor. Hay una comunidad de pequeñas marcas de yerba mate. Lo que estamos haciendo es una unión de esas marcas para que, entre todos, podamos salir al mercado a ofrecer nuestros productos en ferias y en distintos comercios. No apuntamos ni tenemos capacidad para una gran góndola. Es imposible para nosotros. Entonces, estamos buscando nichos de consumidores. Esa es la estrategia que tenemos: no ir solos, sino acompañados”, revela Sand.

“Cuanto más diverso sea el producto, mejor todavía. Nosotros no creemos que todas las yerbas tienen que ser iguales”. De esta manera buscan sostener un pool de pequeñas marcas yerbateras que vaya ganando presencia y nichos de consumo a partir de la diversidad. “Que cada una marca pueda ir escribiendo y relatando en su paquete cómo fue producida”.

–Que haya tantas yerbas como historias de colonos.

-Exactamente, porque cada paquete es la historia de una familia. Es tradición, cultura, conocimiento, es esperanza en el futuro.

La historia de Yerbal Viejo también está atravesada por la memoria familiar y la inmigración. Sand mantiene un vínculo con la comunidad finlandesa -es cónsul honorario- y, en 2017, viajó hasta la tierra de sus antepasados para conocer el lugar de origen de su abuelo.

–¿Cuál fue el lugar más lejano al que llegó un paquete de su yerba?

-Tuve la posibilidad de ir a tomar un mate en la tierra de mi abuelo, en Finlandia. Así que ese fue uno de los gustos que me di en la vida. Ellos vinieron en 1906, o sea que este año estamos cumpliendo 120 años de historia familiar en la región.

 

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–¿Qué sintió al conectar esas dos culturas, la de sus antepasados y la que encontraron aquí y arraigaron a través de la producción?

-En mi caso, fue como que se cerró un círculo. Poder llegar a la tierra de mi bisabuelo y de mi abuelo, que salió siendo niño desde allá, fue algo muy especial. Mi papá y mi abuelito nunca habían regresado a su tierra. No tiene que ver directamente con la yerba, pero es la vida que te va dando la posibilidad de ir cumpliendo etapas y de ir realizando ciertos sueños.

–¿Cómo sería su vida sin la producción de yerba mate? ¿Alguna vez pensó en dejar la chacra?

-Jamás. Yo creo que la yerba es un bien de familia. Te decía hoy que es historia: estos yerbales fueron plantados por mi abuelo. ¿Qué haría yo sin una planta de yerba? ¿Qué haría yo sin la chacra?

“Esta es mi vida, es la chacra. Acá plantaron mis abuelos, plantaron mis padres, cosecho yo, mis hijos, mis nietos. Es una forma y una manera de vivir”, concluyó Sand.

Fuente: https://bichosdecampo.com/cada-paquete-de-yerba-es-la-historia-de-una-familia-es-esperanza-por-el-futuro-hugo-sand-comparte-la-historia-de-yerbal-viejo-y-la-memoria-de-los-colonos-inmigrantes/

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