Brasil prohíbe el uso de aditivos con antimicrobianos en la producción animal: La medida incluye la cancelación de los registros de los productos
En línea con la tendencia mundial de reducir el uso de antimicrobianos en la producción ganadera, las autoridades de Brasil anunciaron la prohibición del uso, comercialización, fabricación e i...
En línea con la tendencia mundial de reducir el uso de antimicrobianos en la producción ganadera, las autoridades de Brasil anunciaron la prohibición del uso, comercialización, fabricación e importación de aditivos para mejorar el rendimiento animal, que contengan estos activos considerados importantes para la medicina humana o veterinaria.
Según se detalla en la norma aprobada por la Secretaría de Defensa Agropecuaria (SDA), del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), los antimicrobianos que pasarán a quedar prohibidos son: Avoparcina, Bacitracina, Bacitracina de zinc, Disalicilato de metileno de bacitracina y Virginiamicina.
La medida, que tiene como objetivo de fondo el control del fenómeno de la resistencia antimicrobiana (RAM), incluye además la cancelación de los registros de estos productos. En este sentido, las existencias de estos insumos podrán venderse y utilizarse durante un plazo máximo de 180 días. Transcurrido este plazo, las empresas dispondrán de 90 días para retirar del mercado los productos restantes.
En cuanto a la exportación, las autoridades indicaron que podrán autorizar, tras el análisis de una solicitud del interesado, su fabricación exclusiva con destino a la venta externa.
Esta decisión acompaña un proceso que inició Brasil hace casi una década. Siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud (OMS), en 2016 ese país prohibió el uso de sulfato de colistina. Luego, entre 2018 y 2019, se avanzó con los antimicrobianos tilosina, lincomicina, virginiamicina, bacitracina y tiamulina, ampliamente utilizados en la producción ganadera.
En relación con los antimicrobianos prohibidos ahora, la decisión se desprende de una consulta pública a mediados del 2025.
Cabe mencionar que Argentina también avanza en la misma sintonía. Ya en 2018 Senasa prohibió el uso del antibiótico monensina como promotor de crecimiento, permitiendo solo su administración terapéutica. Ese mismo año se aprobó además la Resolución 1119, que prohíbe la producción de alimentos para animales que incluyen antibióticos en su composición.
Posteriormente, en 2022, se sancionó la Ley de Prevención y Control de la Resistencia Antimicrobiana (ley 27.680), con el objetivo de fomentar el uso responsable de los antibióticos.
En materia de salud animal, aquella normativa estableció la eliminación gradual del uso de antimicrobianos como promotores de crecimiento en animales para consumo humano, siendo el Senasa el responsable de elaborar y mantener actualizada la lista de antimicrobianos prohibidos.
El pionero en la región es, sin embargo, Uruguay, que tiene prohibido el uso de antibióticos como promotores de crecimiento desde 1962. Por su parte, países como Colombia, Perú y Chile también cuentan con normativas en esta misma línea.