
Brasil considera que la detección del evento HB4 puede corresponder a falsos positivos generados por métodos no validados y pide explicaciones a la Unión Europea
La primera notificación de la supuesta presencia de soja HB4 informada por Países Bajos correspondió a Brasil, lo que resulta por demás extraño porque en esa nación se sembraron 800 hectárea...
La primera notificación de la supuesta presencia de soja HB4 informada por Países Bajos correspondió a Brasil, lo que resulta por demás extraño porque en esa nación se sembraron 800 hectáreas de ese evento en 2022/23, 7000 hectáreas en 2023/24 y 5000 hectáreas en 2024/25.
Considerando que en 2024/25 Brasil sembró 48,47 millones de hectáreas de soja, resulta, en términos estadísticos, extremadamente difícil que se haya propagado el evento HB4 con semejante velocidad.
La primera notificación, correspondiente a un embarque de harina de soja brasileño, fue publicada el pasado 11 de febrero, pero en realidad comprende un cargamento que llegó a destino a fines de 2025, porque la carga de datos en el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Forrajes (RASFF por sus siglas en inglés) de la Unión Europa tarda varios meses.
La alarma en Brasil saltó cuando apareció una segunda notificación, esta vez el pasado 22 de abril, de una posible nueva detección del evento HB4 en otro cargamento de harina de soja, además del hecho de que se publicaron tres alertas más correspondientes a partidas de harina de soja argentina.
En ese marco, autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil enviaron un requerimiento de información a sus pares europeos, en la cual, en referencia a la notificación de RASFF sobre la presunta detección de soja transgénica (evento IND-ØØ41Ø-5) en envíos de harina de soja de origen brasileño, se indica que “la identificación inequívoca del evento mencionado requiere la aplicación de una metodología analítica específica, basada en un ensayo específico para el evento debidamente validado, así como el uso de material de referencia certificado”.
“Hasta la fecha, dichos instrumentos no están ampliamente validados ni reconocidos oficialmente en la Unión Europea, circunstancia que plantea dudas sobre la robustez técnica y la reproducibilidad de los resultados que se presenten”, explica la carta.
El texto remarca que la detección genérica de elementos como la proteína PAT o el gen bar es técnicamente insuficiente para la confirmación inequívoca del evento IND-ØØ41Ø-5, “ya que dichos marcadores también están presentes en otros eventos comerciales autorizados”.
“Esta superposición puede generar resultados falsos positivos o interpretaciones analíticas inexactas, especialmente en ausencia de un protocolo validado específico para el evento y controles adecuados”, señala el texto.
“Además, cabe destacar que la superficie cultivada en Brasil con la tecnología de referencia, durante la campaña agrícola 2024/25, se limitó a aproximadamente 5000 hectáreas, y se llevó a cabo bajo un riguroso protocolo de gestión, con mecanismos de trazabilidad y controles específicos implementados a lo largo de toda la cadena de producción, desde la producción hasta la comercialización”, añade.
En función de lo expuesto, el gobierno brasileño requirió a la UE-27 que informe las especificidades técnicas del método empleado para detectar la supuesta presencia del evento HB4.
El extenso cuestionario está dividido en tres ítems. A: especificidad, confirmación del evento y material de referencia; B: metodología, sensibilidad y rigor analítico de la PCR; y C: secuenciamiento, bioinformática y acceso a datos brutos.
Tal como está diseñada la comunicación, está claro que en el gobierno brasileño estima que se trata de falsos positivos sobre el evento HB4, los cuales se produjeron al emplear un método que no está validado para poder detectar esa tecnología.
Por el momento, el evento de soja HB4, además de Argentina, Brasil y Paraguay (tres de los cuatro países que integran el Mercosur), está aprobado en EE.UU., Canadá y China.