
Argentina logra exportaciones agroindustriales récord gracias a eliminación de las intervenciones de mercado ¿Se imaginan que sucedería si removiesen las retenciones?
La eliminación de los mecanismos de intervención del mercado agrícola por parte del gobierno de Javier Milei –junto con una campaña climática muy favorable– generó un crecimiento sustanci...
La eliminación de los mecanismos de intervención del mercado agrícola por parte del gobierno de Javier Milei –junto con una campaña climática muy favorable– generó un crecimiento sustancial de las exportaciones agroindustriales en lo que va del presente año.
El ritmo de embarques de maíz está siendo extraordinario para el inicio de la campaña actual. Considerando el volumen programado a exportar hasta fines de este mes, entre marzo y abril se embarcarían 10,3 millones de toneladas del cereal, un 54% más que el primer bimestre de la campaña anterior y 3,7 millones más que el promedio de los últimos cinco años. Vale mencionar que nunca antes se habían superado las 5,0 millones de toneladas para un solo mes.
“Al maíz se le añaden los embarques récord de trigo y girasol, la gran performance de las exportaciones de cebada y un ritmo promedio para sorgo y soja”, señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Teniendo en cuenta los embarques programados hacia fines de abril, el desempeño exportador de la agroindustria en el primer cuatrimestre del 2026 sorprende: 40 millones de toneladas de granos se habrían enviado hacia el resto del mundo, ya sea en forma de grano o transformados en productos derivados, un 11% más que el récord anterior.
“Los volúmenes toman más relevancia si se tiene en cuenta que la soja de nueva cosecha todavía no comenzó a llegar de manera generalizada, como ya suele ocurrir para esta altura. De hecho, en los últimos 26 años, el complejo soja nunca había tenido tan poca participación en los embarques agroindustriales del primer cuatrimestre como el presente año”, destaca el informe.
El gobierno de Alberto Fernández (2019-2023) implementó diversas medidas intervencionistas en los mercados de trigo y maíz con el objetivo declarado de desacoplar los precios internacionales de los internos.
A través del Ministerio de Agricultura, se establecieron “volúmenes de equilibrio” que definían la cantidad máxima de trigo y maíz que podía exportarse, además de suspender temporalmente la registración de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) de manera discrecional.
También se implementó un “Fondo Estabilizador del Trigo Argentino” (FETA), que se financiaba con parte de lo recaudado por las retenciones a la harina y aceite de soja, el cual favoreció a algunos molinos harineros en desmedro de otros y provocó enormes distorsiones en el mercado interno de cereal.
En lo que respecta a girasol, el gobierno kirchnerista de Fernández implementó un “fideicomiso aceitero”, que empleaba parte de lo recaudado por derechos de exportación para subsidiar el precio interno de los aceites vegetales a través de un complejo mecanismo que se usualmente se quedaba sin recursos.
En reiteradas oportunidades los integrantes de la comunidad agroindustrial argentina han solicitado al gobierno de Milei que elimine los derechos de exportación para potenciar el crecimiento de la oferta exportable de productos agroindustriales, que representa el mayor generador genuino de divisas de la economía argentina.