Argentina, decime qué se siente: Brasil invirtió mil millones de dólares para reactivar una vieja planta de fertilizantes
Petrobras, empresa petrolera mixta del vecino país, aprobó la reanudación de la construcción de la UFN-III en Tres Lagoas, Mato Grosso del Sur, una planta de fertilizantes nitrogenados que esta...
Petrobras, empresa petrolera mixta del vecino país, aprobó la reanudación de la construcción de la UFN-III en Tres Lagoas, Mato Grosso del Sur, una planta de fertilizantes nitrogenados que estaba frenada desde 2015. La decisión implica una inversión de aproximadamente 1.000 millones de dólares y, si los plazos se cumplen, la planta podría estar produciendo en 2029.
La noticia llega en un momento de alta tensión para el mercado global de fertilizantes. En términos locales, el 39% de la importación argentina de fertilizantes provino en 2025 de países del área del Golfo Pérsico, cuyas producciones de gas, urea y amoníaco son claves para la producción granaria del país.
El conflicto en Oriente Medio alteró esa cadena de suministros y el precio FOB de la urea registró un incremento de hasta 42%, trepando desde los 483 a los 685 dólares por tonelada, niveles que no habían sido vistos desde fines de 2022.
UFN-III está diseñada para producir alrededor de 3.600 toneladas diarias de urea y 2.200 toneladas diarias de amoníaco, con el excedente de amoníaco disponible para su venta. La planta está ubicada cerca de regiones agrícolas clave del Centro-Oeste, Sur y Sudeste de Brasil. Petrobras argumenta que el proyecto tiene valor presente neto positivo en todos sus escenarios internos y que generará cerca de 8.000 empleos durante la construcción.
Brasil, igual que Argentina, es un gran importador de urea. El consumo doméstico brasileño de urea ronda los 8 millones de toneladas anuales, impulsado principalmente por cultivos como maíz, caña de azúcar y café. La nueva planta apunta a reducir esa dependencia y mejorar la seguridad de abastecimiento del agro brasileño.
Del lado argentino, el panorama de dependencia es igualmente llamativo. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, Argentina importó 4,1 millones de toneladas de fertilizantes en 2025, con la urea y los fosfatados liderando las compras externas. Ese volumen representó un aumento del 28% frente a 2024 y constituyó el segundo mayor nivel de importación del siglo, solo superado por el récord de 2021.
Los fertilizantes nitrogenados, entre los que se destaca la urea, fueron los más importados con 2,10 millones de toneladas, equivalentes al 52% del total. A eso se sumó que Profertil, principal productora nacional de urea granulada, atravesó dos paradas en su actividad durante 2025, lo que incrementó aún más la necesidad de abastecimiento externo.
La puesta en marcha de una planta de esta envergadura en el vecino país podría tener efectos indirectos para el mercado sudamericano de fertilizantes. Una mayor oferta regional de urea y amoníaco puede contribuir a moderar precios y diversificar las fuentes de abastecimiento, reduciendo la exposición a shocks geopolíticos como el actual en Oriente Medio.
Sin embargo, hay que poner el reloj en perspectiva. Las obras recién arrancarían en el primer semestre de 2026 y la producción comercial no llegaría antes de 2029. Para las campañas de trigo y maíz que vienen, el campo argentino seguirá dependiendo de los mismos orígenes de siempre.
Foto de portada: Mauricio Hallberg Teixeira