Agro Escuchar artículo

Agustín Eugui: La historia del joven productor uruguayo que vivió un momento de película a partir de un objeto inesperado que le cayó del cielo

“Ir a la Bombonera y todo ese viaje fue una experiencia increíble. Para alguien que le gusta el fútbol, que se crió admirando a Cavani y (Luis) Suárez, fue algo muy loco, y compartir con Cava...

Agustín Eugui: La historia del joven productor uruguayo que vivió un momento de película a partir de un objeto inesperado que le cayó del cielo

“Ir a la Bombonera y todo ese viaje fue una experiencia increíble. Para alguien que le gusta el fútbol, que se crió admirando a Cavani y (Luis) Suárez, fue algo muy loco, y compartir con Cava...

“Ir a la Bombonera y todo ese viaje fue una experiencia increíble. Para alguien que le gusta el fútbol, que se crió admirando a Cavani y (Luis) Suárez, fue algo muy loco, y compartir con Cavani y ’Nacho’ Russo fue muy emocionante. En el momento como fue todo tan rápido no caía, pero cuando llegué a casa me puse a pensar y hasta se me cayeron las lágrimas”.

La confesión, a corazón abierto, corresponde a Agustín Eugui, un productor uruguayo de Cañada Nieto, un pueblo de 500 habitantes en el Departamento de Soriano, que meses atrás encontró en su campo la camiseta del club Boca Juniors que había sido lanzada al aire con unos globos durante el homenaje que en la Bombonera de Buenos Aires se había hecho tras la muerte de Miguel Angel Russo, por entonces, técnico del club porteño.

Aquella situación fortuita fue la excusa para poner el foco su historia, además, claro, preguntarle por todo lo que sucedió después de haber encontrado esa camiseta que “le cayó del cielo”: su venida a Buenos Aires, el encuentro con jugadores, entre ellos su coterráneo Edinson Cavani, la Bombonera, etc.

Este es el link al podcast.

-¿Cuál es tu vínculo con el fútbol?

-De toda la vida. Antes, yo vivía en Cañada Nieto, ahí donde encontré la camiseta, ahora vivo en Dolores, a unos pocos kilómetros. Y en Nieto había un club de pueblo y mi madre a los 7 años me llevó a jugar baby fútbol ahí. Y desde entonces no paré nunca de jugar.

-¿Hoy seguís jugando?

-Si, si.

-¿De qué puesto?

-Arriba, abajo, pero más que nada de volante derecho.

-¿Cómo quién?

-La verdad que me da vergüenza… lejísimo, pero como Nahitan Nandez, ni rústico ni habilidoso.

-¿De qué equipo uruguayo sos?

-De Peñarol.

-¿Y de Argentina? ¿Sos de mirar fútbol argentino?

-Si, si, el fútbol argentino, desde la niñez lo miré más que el uruguayo te diría. En el campo no teníamos cable, sólo aire, y agarrábamos los canales argentinos, el 13, 11, 9 y miraba mucho fútbol argentino.

-Entre la Bombonera, la cancha de Boca y Cañada Nieto, donde está tu campo, debe haber, en línea recta unos 150 a 200 kilómetros cruzando el Río de la Plata. Un día, apareció en tu campo la camiseta homenaje que se había echado a volar desde la Bombonera de Buenos Aires tras el fallecimiento de Miguel Angel Russo. ¿Cómo fue ese instante? ¿Qué estabas haciendo? ¿Te diste cuenta al toque de qué se trataba?

-Yo andaba trabajando, acomodando praderas con la máquina. Y en eso encontré la camiseta, pero en el momento no me di cuenta porque no había visto nada. Después sí vi el video del homenaje me di cuenta de que era esa que habían hecho volar.

-¿Y qué pensaste en ese momento?

-Pensé que era de una persona que había muerto, pero de acá nomás, ¡No desde Argentina!

-¿Qué te acordás de todo lo que pasó después? Incluso fuiste a la bombonera, estuviste con Cavani, el hijo de Russo.

-El viaje para allá fue una experiencia increíble. Más para alguien que le gusta el fútbol como a mí, que se crió admirando a Cavani y (Luis) Suárez. Los idolatré. Fue algo muy loco, y compartir con él, con su familia, que son todos bárbaros. También con Nacho Russo, tremenda persona. Muy emocionante. En el momento como fue todo tan rápido no caía, pero cuando llegué a casa me puse a pensar y hasta se me cayeron las lágrimas.

-¿Y cómo fue el llamado? ¿Quién se comunicó para convocarte?

-Cuando la encontré le mandé la foto a mi primo que es el amigo de Cavani. Y él se la pasó a Edi. Y al otro día se contactó conmigo y hablando se nos ocurrió la idea de llevarla y entregársela a Nacho. Y empezó a organizarse todo. Era el mejor destino que podía tener esa camiseta.

-Qué gran historia te has quedado. ¿Y tus amigos que te decían?

-Como locos estaban. Me reprochaban que me había sacado fotos con todos y con ellos no (se ríe). Eso sí, el día antes de salir para Argentina hicimos un asado con la camiseta colgada ahí a un costado. Lindo.

-¿De dónde viene tu vínculo con el campo?

-Nací en Dolores, pero mis padres vivían en Cañada Nieto, en el campo. Y ahí me crié. Mi padre es del campo, mi madre de Dolores. Tengo una hermana cuatro años menor, fuimos a la escuela rural a unos kilómetros. Después iba a entrenar fútbol a 5 kilómetros del campo. Y así fue hasta que terminé la escuela, que pasé a una escuela agraria donde hice hasta cuarto año y me cambié para el Liceo de Dolores.

-Llegó el momento de estudiar y ¿qué elegiste?

Terminé y después me fui a estudiar a Montevideo. Estudié licenciatura en gestión agropecuaria. Después de cinco años me recibí y en 2020 me volví al campo, donde trabajo con mi viejo y mi tío en la empresa familiar.

-¿En algún momento cuando elegiste la carrera pensaste en otra cosa? ¿Tenías un plan b?

-En el momento que tuve que elegir tenía muchas dudas. A mí siempre me gustó dibujar y probé hacer unos cursos de diseño gráfico para ver si me gustaba. Pero a mí me gustaba más lo libre, a mano. Y cuando terminé el liceo arranqué con veterinaria y no me gustó, me fue mal y al año siguiente arranqué la licenciatura en gestión agropecuaria y terminé bien.

 

-¿Y seguís dibujando cada tanto?

-Si, me gusta hacer caricaturas. Son momentos también de relajación.

-Te envidio, porque soy pésimo dibujando. ¿Qué producen en esa zona?

-En esta zona hay ganadería, pero el último tiempo, más agricultura. Y nosotros hacemos ciclo completo, tenemos feedlot donde engordamos la producción propia. Y en agricultura producimos cebada, avena, trigo, maíz y soja.

-¿Cómo vino este año?

-Los cultivos de invierno anduvieron muy bien en rendimiento y calidad. Lo que está medio bajo son los precios hace tiempo. Pero gracias a la calidad y los rendimientos se equilibró un poco. Y los cultivos de verano, están bastante golpeados por la falta de agua.

-¿Cómo está el productor uruguayo?

-Podría decirse que el productor uruguayo está bien hoy, pero no sobra mucho. Hay que estar muy atento a lo que gastás, si vale la pena a la hora de venderlo. Pero creo que el productor uruguayo está bien.

-¿Cuáles son tus tareas?

-De lo más variado. Puedo andar con el tractor, o con el ganado, vacunando. Mi padre se dedica a la ganadería y mi tío a la agricultura y yo acompaño en todo. Y también de oficina.

-¿Y qué es lo que más te gusta?

-Lo que más me gusta es andar en la cosechadora. Lo que más disfruto… por lo menos cuando no se rompe (se ríe).

-Llegamos al pin-pong y la primera pregunta tiene que ver con lo que hacés para despejar tu cabeza.

-Jugar fútbol o estar en mi casa. Me gusta jugar playstation, a los juegos de fútbol también. Disfruto de estar solo pero también la juntada con amigos. Siempre hay uno para unos mates o para un asado.

-¿Cómo te va en la cocina?

-La verdad que me va bien, no es por agrandarme. En la parrilla y en la olla. A la parrilla, vacío, tira de asado y molleja. Y en la olla, un buen guiso, con verduras, morrón, cebolla, ajo, zanahoria, la carne, salsa y agua.

-Música qué te gusta escuchar?

-Es muy variado. Rock, regaettón, cumbia.

-Cuando mirás series o películas, ¿Qué te gusta ver?

-Una serie que me gustó mucho fue la de “El patrón del mal”, la recomiendo.

-¿Algún superpoder que te gustaría tener?

-Tal vez volar. Para poder mirar todo desde arriba.

-Y para llegar más rápido, pero ojo, que si vas con mate se te vuela la yerba…

-Jajaja. Habría que implementar algo che.

-Si pudieses viajar en el tiempo, ¿A qué momento en la historia de la humanidad irías?

-Yo creo que iría para atrás a estar un rato más con mi madre.

-La perdiste de muy chico?

-No, hace tres años, pero fue todo muy de golpe. Y me gustaría poder tener un momento con ella.

-¿Sos feliz laburando en el campo?

-La felicidad plena no existe. Son momentos felices. Pero sí estoy conforme. Tengo momentos felices y otros no muy lindos. Pero estoy bien.

Fuente: https://bichosdecampo.com/agustin-eugui-la-historia-del-joven-productor-uruguayo-que-vivio-un-momento-de-pelicula-a-partir-de-un-objeto-inesperado-que-le-cayo-del-cielo/

Comentarios
Volver arriba