
A esa ley deberían bautizarla “Pablo Vernengo”: Came festejó el logro de la baja del IVA de la electricidad para las economías regionales que bombean el agua para riego
Desde hace poco más de un año que CAME (la Confederación Argentina de la Mediana Empresa) y todo el sector agroindustrial perdió al defensor más apasionado y lúcido que tenían las economías...
Desde hace poco más de un año que CAME (la Confederación Argentina de la Mediana Empresa) y todo el sector agroindustrial perdió al defensor más apasionado y lúcido que tenían las economías regionales, Pablo Vernengo. Fue ese dirigente quien durante muchos años batalló casi en soledad por políticas que permitieran reducir el costo de la energía utilizada para el riego, ya que muchas actividades “electrodependientes” sucumbían cuando les llegaba la fatura.
Vernengo falleció a principios de abril de 2025 y no pudo llegar a ver al menos un tiro para el lado de la justicia, que la CAME festejó como un éxito propio y no sin razón, porque las entidades tradicionales de la Mesa de Enlace casi no han tenido este tema en su agenda. “Otro histórico reclamo de CAME se concretó: 10,5% de IVA en tarifas de riego agroindustrial”, dice el comunicado de la entidad empresaria.
Murió Pablo Vernengo y las economías regionales se quedaron sin quien las explique y las defienda
Esa rebaja del IVA a la electricidad utilizada para el riego no fue una ley en sí misma sino parte de la reforma laboral que impulsó el Ejecutivo y aprobó el Congreso.
“Si bien la Ley de Modernización Labor 27.802 había dado respuesta a uno de los reclamos históricos de los regantes electrodependientes nucleados en el sector de Economías Regionales de la CAME, reduciendo la alícuota del IVA del 27% al 10,5%, los productores estaban a la espera de su implementación”, explicó la entidad, que puso manos a la obra para que se cumpliera. .
Así sucedió que “en distintas provincias del país, distribuidoras y comercializadoras de energía eléctrica informaron a los usuarios los trámites a realizar para poder aplicar la nueva alícuota”.
“El beneficio más destacable de esta modificación impositiva es que otorga una mayor liquidez mensual a las empresas, con un significativo ahorro financiero en actividades agropecuarias con producciones anuales o bianuales”, aseguró el director del sector de Economías Regionales de CAME, Eduardo Rodríguez.
La energía es un insumo crítico en la agroindustria, sobre todo en las producciones electrointensivas. En la olivicultura, por ejemplo, tiene una incidencia estimada del 25% en la estructura de costos fijos.
“Desde CAME celebramos este logro, fruto de más de una década de gestión comprometida con la mejora de la rentabilidad y competitividad de los productores pymes agropecuarios. El próximo paso será obtener incentivos para reconvertirnos a renovables”, agregó Rodríguez.